lunes, julio 16, 2007

En la cima del Vignemale




El joven (65) y el niño (39). El 12 de julio.
Y lo que se veía desde arriba.
P.D.: Merece la pena hacer "clic" sobre las imágenes de los paisajes.

martes, julio 10, 2007

Una expresión odiosa

“Ponerse las pilas”. Ahora todo el mundo en España “se pone las pilas” en vez de encaminarse, animarse, empeñarse, estimularse, entusiasmarse, comprometerse… para hacer algo.
Tengo la sensación de que algunos caminan como muñecos rosados.

lunes, julio 09, 2007

Amistad


Vuelvo a la montaña con Patxi. Hay niebla y cerdos (cochinos, chanchos, marranos, cutos, puercos, guarros, gorrinos…).

viernes, julio 06, 2007

Tontainas (sin acritud)

Los de Peta (Personas por el Trato Ético de los Animales). Que enseñan piel, tetas, tetillas, bragas y calzoncillos en las calles de Pamplona para mostrar su oposición al maltrato y a la muerte de los toros. Llegan los Sanfermines, y los periodistas, en otro alarde (más) de libertad de expresión, conceden espacio y tiempo al paseíllo de estos tontainas. (Si yo trabajara en la tele, cedería a la tentación y metería el vídeo del año pasado. ¿Alguien se daría cuenta?).
Amo la naturaleza y no soy taurino, pero me parecería más auténtico que estos muchachos bienintencionados de Peta lucharan contra la esclavitud de las vacas lecheras o, incluso, ya puestos, contra el zodíaco en los periódicos que se dicen informativos.
P.D.: Sería interesante organizar visitas guiadas a los mataderos. En tanga, claro.

El claro ejemplo

En Uruguay, la claridad es patrimonio de los ejemplos. Los uruguayos sueltan un “claro” de izquierdas cuando dicen o escriben “ejemplo”. Nunca es "ejemplo" a secas, tampoco “ejemplo claro”, sino “claro ejemplo”. Ya es hora de reclamar ante la Real Academia el clarojemplo. ¿Acaso no se aceptó el ta?
Alguna vez he preguntado:
-¿Es posible el oscuro ejemplo?
-…
Como son muy educados, no me contestan.

P.D.: En la imagen un claroscuro ejemplo televisivo y matinal.

miércoles, julio 04, 2007

Por suerte: Kevin, El Kini (elogio de Rogelio y Kevin) y Clavijo

Solo ante el televisor, fotografié el sorteo de El Kini (que, junto con El 5 de Oro, ha hecho las delicias del Gran V. y de Eresfea unas cuantas noches de este 2007).

Diré:
El presentador pivot parece un jugador de la NBA retirado, con la sonrisa de aspirante a presidente de la Asociación del Rifle. Detrás, escribanos o notarios (no sé) pequeños para certificar los números premiados, niños cantores, que repiten cantandoblando los números de las bolillas según salen. En El Kini cantabla uno; en El 5 de Oro cantablan dos. ¿Cómo explicar la profunda emoción que experimentamos el Gran V. y yo coreando los números con Rogelio, nuestro niño cantor favorito? Tanto Rogelio como Kevin, del Kini, son objeto de una venganza: los plantan en un segundo plano, como muñecos, y les visten de camisa (verano) o camisa y suéter (invierno), y en cualquier estación la ropa les queda grande. Y ellos se afirman en el suelo con las piernas un poco abiertas, para aguantar el impacto seco del número. ¡Es tan emocionante...! Por suerte.

Mantengo la continuidad del por suerte. Me explico:
Cuando los uruguayos me preguntan por qué no vivo en Montevideo, la razón más sencilla de mi negativa es que en Montevideo tengo que contar que soy de España al menos a una persona diferente todos los días. Es inevitable:
-¿Y de qué parte de España es?
-De San Sebastián, en el País Vasco…
Así no hay manera de distraerse, ellos cuidan la plantita del patriotismo ajeno. Por ejemplo. Subo a un taxi y doy el lugar de mi destino con acento neutro, extraño:
-Edil Hugo Pratto y Asevedo Días, por favor.
A ver qué pasa (me digo).
-¿Alemán?
(Debe de ser el reciente corte de pelo, que me marca un cráneo ario).
-No, español…
-¿Y de qué parte de España?
-De San Sebastián…
A continuación me cuenta que su abuela era de San Sebastián, que qué linda tierra, que su abuela tenía muy mala leche y se le hinchaba la vena de la frente cuando se enojaba, que me fije en los árboles del camino, que cualquier ciudad no tiene árboles como Montevideo, que ya quisieran muchas capitales de Europa (pasamos junto a negundos, tipas, plátanos…). Él me da la mano, se presenta y me pregunta:
-A lo mejor usted me puede resolver una duda: ¿cómo es eso de que Santiago hacía la guerra contra los moros en España?
-¿Eh?
-Sí, el apóstol, cómo era que decía…
-¡Santiago y cierra España! -digo yo.
A mi taxista se le iluminan los ojos:
-Sí… Yo he leído mucho de eso, ¿cómo se llamaba la batalla?
-Clavijo -digo yo.
-Sí, fue en 845.
Ahora me sorprendo yo, cuando él se explica:
-No entiendo cómo puede ser que aparezca Santiago en 845, él era anterior, ¿no? Por ahí…, del siglo I.
-Es que Santiago era una aparición –le digo mirándole por un momento a los ojos y enarcando las cejas- Él murió en el siglo I, pero aparecía en su caballo blanco para cortar las cabezas de los infieles.
(La verdad, me da gustito contar esto de las cabezas).
-¡Una aparición!
Ahí queda todo claro, por suerte. Llegamos a Edil Hugo Pratto y Acevedo Díaz, apuramos los últimos flecos de la conversación y le pago la carrera.

martes, junio 26, 2007

Elvis

Lo único que me gusta de la monarquía es Elvis Presley. Tenía que contarlo aquí después de ver el vídeo que ha colgado el canódromo (haced clic a la izquierda, en J.).

El Gran Vecino


O el vecinísimo. Eresfea se ha descubierto a sí mismo esta mañana como el vecino montevideano (graciosos, absténgase de las rimas) ideal.
Esta mañana he desayunado con los informes televisivos a propósito de unas estadísticas que definen lo que no quieren tener los habitantes de Montevideo y Canelones como vecino. Así que ésta es la definición estadística del vecino imperfecto: pobre, procedente de barrio pobre, negro y homosexual.
He terminado de ver la luz esta mañana a las 11,09, en la rambla pocitense. Caminaba yo tan heterosexual y ricamente en horario de trabajo para las personas normales (y bien pálido). He mirado a mi alrededor... Y éramos, al fin, perfectos vecinos.

En el montón de datos estadísticos que nos vuelcan los diarios de hoy también se cuenta que se acabó el mito de la tolerancia uruguaya.

P.D.: En el cartel del perrito hay una falta de ortografía.

miércoles, junio 20, 2007

Ojo al diente (de ajo)


Ojo al ajo, y diente por... Termino los ajos que han marcado los guisos de las tres últimas semanas. Ajos propios de las afueras de una central nuclear (inexistente en Uruguay); dientes de ajos enormes como cebollinos, que me permitían el corte en rodajas... Me quedan aún tres dientes, pero ya experimento la nostalgia por venir. Porque volverán las oscuras golondrinas, pero... ¿estos ajos?
Hoy estoy poético y mediterráneo: ¡vivan los ajos, las cebollas y el aceite de oliva!
Y ya puestos: ¡vivan las lentejas!

lunes, junio 18, 2007

Cuarentena de cine

Como durante un año (como poco) veré poco fútbol, me centraré en el cine.

1. Río Bravo (1959). Dos dosis anuales.
2. El hombre tranquilo (1952). Gente de una pieza...
3. Mi tío (1958). Diálogos brillantes, música para silbar y mucho más.
4. Blade Runner (1982). La ciencia ficción (y fricción).
5. Jennie -o El retrato de Jennie- (1948). Momentos románticos y misteriosos.
6. La chaqueta metálica (1987).
7 y 8. El Padrino (1972 y 1974).
9. El libro de la selva (1967).
10. Charada (1963). Elegancia y espionaje, y música.
11. ¿Qué pasó entre mi padre y tu madre? (1972). Humor.
12. Apocalypse Now (1979). Guerra y mucho más: el horror.
13. El Señor de los anillos: Las dos torres (2002). La épica.

Acepto sugerencias para llegar hasta 40.