viernes, marzo 05, 2021

Los caminos de siempre como nunca

 

Fotografía de Pilar.

Tras el paso de la cueva túnel de San Adrian, por la calzada medieval hacia...

Por las campas de Oltza hacia...

Fotografía de Pilar.

Caminamos sin cima fija  por los parajes de Aizkorri, con el salvoconducto del carné de federados en tiempos de pandemia. La elección de la ruta depende del paisaje en la niebla, del viento (gélido), de nuestra necesidad de encontrar un nevero o un arroyo para enfriar (más) la cerveza del almuerzo.

Es el último día de febrero, los narcisos, los sauces y los dientes de perro están en flor.


jueves, febrero 25, 2021

Perrechicos 2021


Las mimosas y los ciruelos están a punto de perder las últimas flores, el mirlo canta antes del amanecer (también en fin de semana), el ayuno de la operación bikini se pone en marcha... Y en los jardines donostiarras ya asoman los primeros perrechicos (Calocybe gambosa).

24-II-20121: es primavera en San Sebastián (Guipúzcoa).


domingo, febrero 21, 2021

Gaztelutxo (sobre el nivel del mar)

14-II-2021.

Cuando, en la conquista épica de las montañas más bajas de Guipúzcoa, se alcanzan los 4500 cm de altitud de Gaztelutxo, solo queda por decir: "sobre el nivel del mar".

viernes, febrero 19, 2021

La obstinación de la primavera

 


Ciruelo rojo (Prunus cerasifera). 14-II-2021

Esta primavera no resonarán los aplausos desde los balcones. Se olvida el número de muertos (cada día) por la pandemia y se protesta por la mascarilla (en cada bocanada). La atención de la prensa se concentra en las algaradas contra la prisión de Rivadulla, la sensación de crisis del fútbol español, la apertura o cierre de bares, la llegada lenta de vacunas... Mientras, la primavera asoma los primeros pétalos y se presta (otra vez) a la contemplación.

Para la lectura: "Algunas reflexiones sobre el sapo común", de Georges Orwell. Publicado en la primavera de 1946.


jueves, febrero 11, 2021

Recomendad lecturas

La ventaja de recomendar lecturas es que casi nadie seguirá esas recomendaciones.

Qué oportunidad y qué impunidad ante la ocasión de soltar recomendaciones, consejos, sin consecuencias. Porque el recomendado/aconsejado no leerá, porque (si lee) quizá sea discreto o no tenga confianza en su propia lectura. ¿Cinismo? Alguna vez recomendasteis un libro... ¿Volvisteis después a la carga, como recomendadores/aconsejadores, para reclamar esa lectura y sus frutos? Probablemente no, porque se asume que una recomendación de lectura es por lo general  un "yaquedaremos", un "siesotellamo", un "dicenquevaallover"; pero más culturoso, oye. Cualquiera comprende, en cambio, que si recomienda una cerveza, una serie, una canción contemporánea... (no un vino blanco y raro, no una serie del siglo XX, no una sonata de Bach) luego enfrentará una opinión ajena. No solo eso, además el recomendador/aconsejador queda facultado para volver sobre el asunto una y otra vez: ¿la has probado ya?, ¿aún no la has visto?, ¿la has escuchado?

Quizá hay quien se resiste a aceptar que la labor de la mayoría de los recomendadores/aconsejadores puros termina justo ahí: en la recomendación, en el consejo. Que les tiene sin cuidado el efecto de sus recomendaciones o consejos en los demás, que les basta darlos (jenerosamente, escribiría J.R.J.) o cobrar por ellos (nunca lo suficiente). Que entienden "seguimiento" como "recuento" (audiencia, followers, ingresos, likes, votos, ventas, visitas, votos...) y "efecto" como beneficio propio; que no se dedican al seguimiento y efecto de sus recomendaciones o consejos. Faltaría más, dirá alguien, para eso están la familia, los amigos, los amores, los maestros anacrónicos...

¿Y cuando no están? Otros ocupan su lugar como recomendadores/aconsejadores puros (irresponsables). Entonces dicen que quieren tu bien parlamentarios, coachings, empleados de los bancos, cantautores comprometidos (¿con qué?), portavoces pandémicos, autores de los zodiacos, hosteleros, meteorólogas de televisión, operadores de telefonía, cocineros graciosos, el youtuber que habla tu idioma... Entonces aparece la publicidad con ínfulas morales (Beefeter, por ejemplo, sí, ponme un gintonic).

¿Y qué estoy a punto de hacer yo? ¡Cielos! La tentación del silencio... La del recomendador/aconsejador impuro.

P.D.: El amigo, de Sigrid Nunez; Correr, de Echenoz; La soledad del corredor de fondo, de Sillitoe.

miércoles, enero 27, 2021

Perros, honores, diablos, aldabas y astillas

Cual el dueño, tal el perro.
A tal señor, tal honor.
A tal casa, tal aldaba.
De tal palo...

martes, enero 05, 2021

Buzoneo de año nuevo en cimas menores: Muntto y Aizkorriko

Paseamos por el término municipal de Andoain, Guipúzcoa, para estrenar el año 2021. (Cómo pasa el tiempo...). Hasta hace poco el pinar joven cerraba la cima de Muntto, pero los pinos han crecido y el acceso a las rocas de la cima se ha aclarado algo.



La cima de Aizkorriko no soporta la comparación con sus vecinos Adarra, Onyo o Zaburu. Pero, a pesar de su altura modesta y de abrirse como un cortafuegos entre las plantaciones oscuras de pinos y tuyas, mantiene dos buzones (arruinados) y la ventaja de la tranquilidad para el estreno del calendario montañero.

lunes, enero 04, 2021

Tiempo de calendarios

¿Eres de los que tienen calendario de papel?
Sospecho que disfrutarás este artículo de Szymborska rescatado entre las reflexiones lectoras de Prosas reunidas.  Empieza así:
PASAR PÁGINA
¿Y por qué no dedicarle algunas palabras a ese calendario de pared al que le vamos arrancando hojas? No deja de ser un libro, después de todo, y bastante gordo, ya que no puede tener menos de trescientas sesenta y cinco páginas. Llega a los quioscos en una edición que alcanza los tres millones trescientos mil ejemplares, por lo que se convierte en el mayor best-seller. Exige a sus editores una puntualidad absoluta, dado que su aparición en el mundo editorial no puede retrasarse un año o un año y medio. Requiere una perfección profesional de sus correctores, puesto que el más mínimo error podría remover la conciencia de los lectores. Da miedo solo de imaginar una semana con dos miércoles, o que el día de Sant Jordi usurpe la festividad de San José. El calendario no es como una obra científica a la que se le pueda añadir una fe de erratas. Tampoco es un volumen de poesía en el que los errores del corrector pasan como un capricho de la inspiración. Toda esta argumentación nos lleva a la conclusión de que tenemos entre manos una rareza editorial. Pero eso no es todo. El destino del calendario no es otro que su progresiva liquidación al ir arrancándole las hojas. Millones de libros nos sobrevivirán y, entre ellos, habrá muchos que serán ridículos, inactuales o estarán mal escritos. El calendario es el único libro que no se propone sobrevivir a nuestra muerte, no reclama sinecura sobre el estante de una biblioteca y su vida es, por norma, breve. En su modestia, ni siquiera sueña con ser concienzudamente leído hoja a hoja, y sus páginas solo incluyen el preciado texto por si acaso. Hay en él un determinado día, rimas, grandes frases, chistes (los típicos de los calendarios, por supuesto), informaciones estadísticas, adivinanzas, advertencias contra el tabaco y consejos varios para combatir a los insectos domésticos (...).

Calendario de pared para el año 1973, Varsovia: Ksiazka i˙

martes, diciembre 29, 2020

La nieve en las montañitas

Pilar, Ángel, Imanol y yo, partimos el 26-XII-2020 del collado de Urkillaga (Guipúzcoa), pronto subimos fuera de senda, entre encimas, y salvamos la mayor parte del desnivel para llegar a la cima de Asundegi (808). Desde allí, la nieve ofrecía una nueva luz, otra dimensión a las montañitas: las hacía crecer. Y nosotros crecimos con ellas, cresteamos por sin hitos ni buzones hasta Leizadi (948).

Los hayedos nevados de Alzania al fondo, y el collado de Urkillaga (ahí abajo...). Fotografía de Pilar.

En Malkorra (883). Fotografía de Pilar.

Entre Leizadi y Agaotz.