jueves, septiembre 17, 2020

Portumatza (1049)

 

Fotografía de Pilar.

Portumatza es la proa del Ernio que enfila hacia el noroeste. El balcón sobre Zelatum y la distancia justa para el recuento de montañeros entre las últimas cruces de Ernio.
También una meta para el camino por la sombra desde Alkiza, huyendo del calor al sol el 12 de septiembre.

martes, septiembre 08, 2020

Neblinoso, nebuloso, brumoso, anubarrado, nubloso

Fotografía de Pilar.
Entran las nubes bajas en el hayedo y, con ellas, el anuncio del otoño en pleno verano.
Bosque del Realengo, Aralar navarro, 5-IX-2020.

domingo, agosto 09, 2020

Sueco, longuis, tonto

Hoy, 9-VIII-2020, la búsqueda abierta de hacerse el abierta en google.es ofrece las siguientes posibilidades, en orden de aparición (preferencia):
1ª. Sueco.
2ª. Longuis.
3ª. Tonto.
4ª. DNI.
5ª. Loco.
6ª. Muerto.
7ª. Interesante.
8ª. Láser en verano.

Sueco, longuis y tonto: ¿la manera más amable de convivir con uno mismo y con la realidad?


lunes, agosto 03, 2020

Hacia el collado del Infierno

Fotografía de Patxi.
El ibón de Tebarray aún conservaba hielo el 9-VII-2020. La bajada hacia los ibones azules era promisoria, nos deslizaríamos por la nieve.

sábado, agosto 01, 2020

Pico Ferreras (2643)



Ahí está la cara sur del pico Ferreras. Patxi y yo bajamos de la peña Ferreras. Vamos a subir el pico. Es el 5-VII-2020. Luego descenderemos por el barranco de Espelunz para dormir en la cabaña de Cerbillonar (o refugio Labaza).

sábado, julio 25, 2020

Valle de los Sarrios. Dos puntos de vista

16-VII-2020: desde el valle (2025 m).

Fotografía de Pilar.
17-VII-2020: sobre el valle, en Bozo de Bernera (2454 m). 

viernes, julio 24, 2020

Bolsa de ángeles

Se acabaron aquellos tiempos del ángel a tiempo completo, en régimen de exclusividad y contrato indefinido. Ahora, en el mejor de los casos, trabajan como temporeros o becarios en prácticas y no cotizan ni tienen derecho a a filiación sindical. (En España, son el espíritu de seguridad peor pagado, menos que seguratas y guardias civiles. Que ya es decir...).
Hubo ángeles que vieron en el inicio de la pandemia del COVID19 una ocasión para mejorar sus condiciones laborales. Fue un espejismo entre oraciones y aplausos, como con los sanitarios. Han vuelto a sus trabajos más habituales en España: brotes de adolescentes gregarios, solitarios, golpeados, enfermos terminales, saltadores sin disciplina atlética, presos, conductores al borde del coma etílico, prostitutas de carretera, enfermos mentales sin techo... La lista es muy larga.
Algunos dicen que los ángeles son así, que siguen prefiriendo trabajar al lado de esas personas; otros murmuran que, desde que desapareció el desfile de Victoria Secret, el puesto de ángel de la guarda ya no es lo que era.

miércoles, julio 15, 2020

Nieves en julio

Las nieves de 2020 resisten en las alturas pirenaicas. El 6 de julio, el descenso del collado Letrero hacia los ibones de Bramaturero mostraba este panorama

sábado, mayo 02, 2020

Suelta de corredores

Hoy, 2 de mayo de 2020, se ha procedido a la suelta de miles de corredores en las calles de las ciudades españolas, como si no hubiera un mañana.
Mañana, 3 de mayo, santa Agujeta, mártir de los dolores musculares, se clamará por la vuelta al trabajo de fisioterapeutas.

miércoles, abril 29, 2020

Mil dólares de ficción

Recuerdo a un escritor en potencia bloqueado con un relato. Su personaje necesitaba emigrar de Montevideo a Miami (sobraban las desgracias que empujaban al autor y a su personaje a tomar esa decisión) y el personaje no podía conseguir el dinero.
-Tiene que avanzar la trama -le decía yo.
-Pero no puede irse -me replicaba él, cabizbajo sobre el teclado.
Ya no era el personaje, sino el autor, cercado por su realidad, quien no encontraba cómo seguir.
-¿Cuánto necesita? -pregunté.
Él autor hizo un cálculo rápido (seguro que lo había calculado muchas veces, seguro que por lo bajo, apurando costes):
-1000 dólares.
Comprendí que el autor era tan pobre que le costaba imaginar 1000 dólares juntos. ¿Cómo iba a imaginarlos para su personaje acosado por las desgracias?
-¿Cómo va a conseguir los 1000? -pregunté.
-No lo sé.
-¡Yo se los doy! Vamos, escribe que yo se los doy.
"Aquellos 1000 dólares te salieron gratis", dirá alguien. "Así también presto yo".
También fueron un parche para salvar un ejercicio de escritura: permitieron viajar a un personaje, dieron media hora de respiro a un joven escritor.
Y mi primera aparición como personaje secundario de un relato (muy secundario y filántropo).
Esos 1000 dólares de ficción y el quemador de gas para la montaña han sido dos de mis tres inversiones más rentables, me sonrío ahora, en la primavera boreal, confinado en casa por una pandemia.