martes, diciembre 15, 2009

Invocación a la ignorancia

"Cuando sepamos algo, te llamarenos."


La imagen no tiene nada que ver, pero me gusta el lución (sirauna, en euskera).

miércoles, diciembre 09, 2009

Montañas festivas (2): Ralla de Alanos

Álvaro a dos metros de la cumbre.

Empieza el descenso, Imanol y Ángel tras el almuerzo.

Lourdes camina hacia el collado de Ruzquia.

Patxi, con 180 pulsaciones, dirige al grupo en las canaletas de Ruzquia.

El día de la Inmaculada, Lourdes, Álvaro, Ángel, Imanol y yo subimos de Zuriza a la cúspide de la Ralla de Alanos (2.167). La ruta siguió el collado de Tacheras y Trasveral (2.097), una montaña menor. Tras la cima mayor y el almuerzo, en el descenso por las canaletas de Ruzquia, Ángel dio un ejemplo de tenacidad con la nieve a la altura del vientre.
Fue un día intenso.

Montañas festivas (1): Txindoki, Etitzegi y Larraone

Cumbre de Txindoki.

Felicidad en Etitzegi. A la izquierda, Larraone.

Cresteando en Larraone, Txindoki al fondo.

El día de la Constitución, Asun, Lourdes, Pilar, Ángel y yo ascendimos Txindoki (con una ventolera que tiraba), Etitzegi y Larraone. Recordaremos siempre la bajada infantil (como en trineo, pero sin trineo ni nieve) de más de doscientos mertros de desnivel por la hierba tumbada de la ladera de Larraone.

viernes, diciembre 04, 2009

Buzoneo montañero y prenavideño

Artxueta (1.343), el 22 de noviembre.


Aldaón (1.411), 28 de noviembre. Al fondo, Putterri; en la "Tierra Media", Asun y Pilar.

Asun y Pilar en Beoain (1.359), también el 28 de noviembre, al borde.

Bolsas y más

Algunos grandes supermercados tienen una nueva causa: salvar al mundo de los malditos plásticos contaminantes con forma de bolsa. Las campañas no se han atrevido todavía con el clásico “¡La bolsa o la vida!”, pero tiempo al tiempo… Son los mismos supermercados que siembran entre los clientes la bolsa de plástico. Con la gracia del converso sin convertir, ahora algunos hasta hacen publicidad contra las bolsas de plástico, como si por fin hubieran visto el contenido de los estómagos de muchas ballenas muertas o como si estuvieran pasmados ante la imagen de las autopistas de residuos flotantes que recorren los océanos.
(No importa si escribo Carrefour o Eroski).
Pero esta escena sucede en Eroski, el 30 de noviembre. Una mujer con acento extranjero me pregunta con énfasis en la caja:
-¿Y cuántas bolsas quiere?
Por arte de birlibirloque, acaba de trasladar la responsabilidad al cliente, a mí. Ahora, al pagar es como si pasaran lista de las bolsas que necesitarás. Pero..., ¡ja!, saco del bolsillo del pantalón la bolsa doblada con forma triangular. Digo:
-Ninguna.
Sueno comprometido, casi heroico, pero la cajera me sonríe igual que si dijera “cuatro”. Pago con la tarjeta de plástico después de diez minutos de espera en la caja rápida (máximo diez productos). Me vuelvo para mirar la cola tras de mí (mi “ninguna” aún debería resonar en sus conciencias), y contemplo ese gesto pastueño de los que esperan para pagar. El mismo gesto que yo tenía hace siete, cuatro o dos minutos, cuando pasaron con doce, catorce o dieciocho productos por la dichosa caja rápida.
La cajera vuelve a preguntar:
-¿Y cuántas bolsas quiere?
-Tres –dice la señora.
Nos acostumbramos a todo: a las basuras, a las campañas contra las basuras, a la leche de soja (¿transgénica?) y hasta a perder tiempo y hacer cola ¡para pagar! Se olvidó la imagen tópica de las colas de los libérrimos ciudadanos soviéticos. ¡Aquello sí que eran colas!, dirán algunos nostálgicos comunistas, y no estas colas capitalistas de hoy. Y puede que sí… (o que no). De aquellas colas nos sorprendía que volvieran con tres patatas o una remolacha después de horas.
La clave de la cola (con perdón) es un equilibrio dinámico muy complejo entre el tiempo que esperas en el cajero, el precio que pagas por los productos, lo que sacas en la bolsa después de la espera, el valor que concedes a tu tiempo y lo que te espera después del supermercado.
“Lo que te espera…” Que la vida es un ratico, como dice Juanes, ese filósofo contemporáneo.
Esperé diez minutos, pagué menos de cuatro euros, saqué un kilo de bananas en su preceptiva bolsa de plástico, una red de plástico con dos kilos de mandarinas y una barra de pan candeal (antes español) en su bolsa de plástico hábilmente perforada para que el pan caliente no se reblandezca.
¡Valoro tanto mi tiempo! Nada más llegar a casa reemprendí la lectura del último capítulo de Zombi. Guía de supervivencia, pp. 227-304.

P.D.: Confieso que esa bolsa va conmigo en época de setas, porque siempre hay que estar preparado: bolsa y navaja. Ahora tendré que llevarla siempre.

miércoles, noviembre 25, 2009

Estoy leyendo


Zombi. Guía de supervivencia.
De Max Brooks, cuyo mayor mérito (para mí) era ser hijo del creador de Young Frankenstein (El jovencito Frankenstein en España y El joven Frankenstein en Hispanoamérica) y eso sí que es un aval genético... Se publicó como The zombie survival guide en EEUU, en 2003. Y es a lo único que llega mi pulpo-cerebro lector en esta última semana de noviembre.
Añado: nunca había leído un texto expositivo tan divertido y eficaz.

Entzia sobre las nubes





A veces lo alto es lo bajo. Y lo bajo... No voy a seguir por aquí. Sólo quiero mostrar imágenes de nubes bajas y de montañeros que suben un viernes (el pasado) a la zona de Entzia (el espolón sur de la sierra de Urbasa).
Fuimos Asun, Patxi y yo. Disfrutamos de la luz, de esas nubes, de tres cimas, del Moscato D'Asti (vinito regalo de Ángel) junto al buzón de Bayo, de un corro de pie azules y hasta de la fugaz aparición de dos ciervos.
Un gusto.

sábado, noviembre 21, 2009

20 N No al porno infantil

Ayer fue el 20 N.
Día de la Filosofía.
Día del minuto televisivo para los señores vestidos de azul con bigotito.
Día para denostar a Kate Moss en la prensa por sentirse feliz en los huesos. Los indignados en el Reino Unido argumentan que allí hay más de un millón de personas con problemas de anorexia. Ejemmm... ¿Cuantos obesos se están jugando la vida en el Reino Unido? En cambio, si una gorda (el femenino es por seguir con Moss) se anima a decir que es feliz gorda, todos la aplauden. ¡Qué maja! ¿No seremos un pelín hipócritas? Que cada cual se pregunte si prefiere ser flaco o gordo.
Todo esto, en realidad, era para traer "días", que, la verdad, ni fu ni fa...

Ayer fue el día de la campaña de miles de blogueros contra el porno infantil. Un día para recordar en la Red el cuidado que merecen los niños todos los días.

lunes, noviembre 16, 2009

Los Jonas Brothers en Baracaldo

Hace unos días los Jonas Brohhers cantaron-actuaron en el País Vasco, en el Gran Bilbao, en Baracaldo. Creo que ha sido el acontecimiento cultural de noviembre más importante celebrado en en el País Vasco (junto con la carrera Behobia - San Sebastián), pero no se ha dado la importancia que merece a este concierto-actuación, que forma parte de la gira de los hermanísimos estadounidenses. ¿Manipulación cultural, falta de perspectiva, incapacidad periodística, resistencia a lo estadounidense, pereza...? Fueron 15.000 espectadores. Pero como se dice siempre: "Las frías cifras". El número no refleja la intensidad de las emociones de esos 15.000. Si, como sabemos después de la película, 300 espartanos detuvieron el avance de las tropas persas..., ¿dónde está el límite de estas huestes? ¡10.000 adolescentes predominantemente vascas y 5.000 padres!
(Escribo predominantemente porque comprendo que adolescentes de las comunidades vecinas también estarían ahí. Pena perdérselo...
Escribo "padres", aunque sería más preciso escribir "madres").
¡Disfruté tanto con las imágenes de televisión que mostraban el ambiente antes del concierto! ¿Cómo no se filmó un "después del concierto" con afonías más terribles que psicofonías, con la emoción de las chicas en las miradas, con la justa sonrisa de las madres.
Llegué, incluso, a tres conclusiones bobas:
1. El heavy metal es una paparrucha comparado con las sonrisas metálicas de las fans de los Jonas Brothers. ¡Cuánta sonrisa emocionada y alambrada! (Con mala baba pensé en una maldad: en vez de Jonas Brothers podrían llamarse los Jonas Brackets). ¿Algún grupo vasco provocaría un delirio semejante? Ni la reunión de las dos orejas de Van Gogh con Álex Ubago (creo).
2. Ésta es la verdadera juventud vasca alegre-y-combativa.
3. La santa paciencia de muchas madres acompañantes. No se veían tantos padres en los reportajes de televisión, ¿los había? La maternidad siempre entregada...

Baitza y Bargagain

El domingo, Asun, Karmele, Lourdes, Álvaro, Ángel, Patxi , Perni y yo, ascendimos de Lizarraga a Baiza (1.183) y, desde allí, por la cresta de Urbasa, hasta Bargagain (1.153). Luego bajamos al puerto de Olazagutia.
Pocas ocasiones como ésta para las notas al pie de las fotografías. Y para un clic sobre las imágenes.

El setal circular, también conocido como "corro de brujas" es de Lepista luscina, alias larreziza. ¡Eso sí que es un círculo de poder!

Cerca de la cima de Bargagain, los espolones calizos ofrecen un paisaje adecuado para niños intrépidos. Al fondo, San Donato.

Karmele ejercita sus alas. (Volará, tiempo al tiempo). Lourdes vigila sus ejercicios (desde abajo).

En la cruz de Bargagain comprendimos que no sólo es largo el brazo de la ley, el de Ángel...