Cabalgatas a tutiplén en los informativos de televisión la noche del 5 de enero. Los Reyes aterrizan, arriban, cabalgan, descabalgan: llegan a España. Barco, helicóptero, burra, carroza, caballo... Descubro que les entregan una llave mágica que abre todas las puertas. Y pienso: ¡Ostrás! ¿Cómo no me contaron a mí eso de la llave! En la Cabalgada (más que Cabalgata) madrileña hay de tó: elefantes articulados, una mujer que flota gracias a un racimo de globos, carroza con Mickey Mouse y su novia, carroza con Bob Esponja (te quiero, Bob), y, por fortuna, no se han olvidado de los Reyes. Me pregunto: pero esto, ¿qué leches es?Me pongo crítico/verdoso y empiezo a fijarme en los Baltasares pintados en España.
Cabalgata donostiarra en Teledonosti
Romanos con cuádrigas, romanos a pie: antorcheros y tamborreros (¿imperialistas?). Pastorcillos. Caballitos de Igueldo (concepto difícil de explicar a los foráneos). Ovejas (rebaño, oveja lacha). Nacimiento viviente encarrozado. Lanzamiento de caramelos. Melchor encamellado y escoltado por bandas (de músicos) y pajes. Caballos. Lanzamientos de caramelos. Gaspar encamellado y escoltado por… Baltasar (el más querido por los niños) encamellado y escoltado por… Lanzamiento de caramelos. El tren Txu-txu. Bomberos, aclamados entusiásticamente (“¿serán los del calendario?”) por las dos cronistas de Teledonosti. Dos máquinas limpiadoras asean la calle y no dejan ni un caramelo en el asfalto.
Me voy hasta Disney-Paris para explicar algo dentro de un paréntesis.
(Hace años mi hermano trabajó disfrazado como Goofy cowboy y estaba hasta los… Estaba harto de todo. Un día se le acercó una niña preciosa de unos cinco o seis años, la perdió del campo de visión unos segundos (la cabeza postiza) y sintió un abrazo en la pierna. Consiguió ver a la nena que, sin soltarle la pierna, le decía: “Je t’aime”. Y, por un momento, todo estuvo bien.)
En Teledonosti repiten la transmisión de la Cabalgata durante la noche, una y otra vez. Hago zapping en busca de una película: Aladdin, El laberinto del fauno, Diamantes de sangre, ¡Hulk! Vuelvo a Teledonosti (he dejado a Bruce de verde lechuga furiosa en la publicidad). Hay un momento en el que una niña, que ha venido de Barcelona a San Sebastián para pasar una semana, cuenta qué ha pedido a los Reyes y cómo se lo está pasando. Y, por un momento, todo está bien.
P.D.: ¡Sus Majestades me han traído un paraguas y una cabeza! ¡Y fui a ver Avatar! Estoy en racha.
P.D.2: La cabeza de la imagen es obra de mi hermano, pero no la regalada.
