viernes, diciembre 14, 2012

La montaña y el estreno (Uharrain y Alborta)

Último trecho de ascensión a Alborta.
L. se estrena en montaña con cimas y nieve el 11 de noviembre. Yo miro (admirado) y aún trato de comprender.
La civilización mengua desde el coche aparcado junto al contendor de basura (casi Km 10 de la carretera a San Miguel de Aralar): dos leñadores trabajando en el clareo del hayedo, dos pottokas, las rodadas en barro y nieve, nieve dura junto a Prantzes erreka ...;  L. ha dejado atrás la pista de la civilización cuando termina la pista de cemento oculta bajo la nieve. 
Ya asciende animada por una palita de nieve hacia el collado que separa Subezelaigaña y Uharrain. Aún están dibujadas las huellas marcadas el día 6 de diciembre con Asun, Pilar, Ángel y Patxi en la ola de nieve. Seguimos la huella dura de Patxi (llamadle Patxi Peligro) que secundó Asun (llamadle Asun y no le dejéis una cantimplora). Desde el collado, vemos la estampa de las Malloas con las cimas más altas nevadas y tapadas por nubes como una colección de chapelas. Balerdi está limpio y para mí es un detalle importante, para L. es más importante que se ven unos pueblos debajo (Azkarate, Atallo, Betelu) y que ya está en la cima. O quizá no..., todavía hay que escalar (no subir, ¡escalar!) hasta donde colocaron el buzón con pinta de tienda de campaña. Allí, en la cima de Uharrain (1.221), el montañero ecologista ha dejado su tarjeta.
Bajamos para volver a subir. (A ver cómo se lo explico...). Nos dirigimos a la cima siguiente: Alborta. Para mis adentros ya he descartado Tutturre. Sé que le gustará el buzón con aspecto de Amanita muscaria metálica. Cuando llegamos, encontramos el buzón roto, el sombrero de la seta en el suelo. Arreglo chapucilla y fotografía en Alborta (1.228). Ladeamos la montaña para llegar al collado del Abad, y salimos caminando por la niebla de un bosquecillo de hayas. Sé que enfrente está la figura del fresno que aún no vemos. Allí no sopla el viento y comemos caliente: revuelto de hongos (recordamos a Julia) y un poco de dulce de membrillo frío de Pilar (bueeeeno, es un membrillo procedente de Burgos, así que no se quedará destemplado).
El camino sigue con los pies helados, ¿se calentarán? Nos fijamos en las huellas de zorro, nos desviamos para ver las placas de hielo de un abrevadero. Los frutos rojos de los espinos blancos son bonitos. Son bonitos también los acebos. Las cuevas, en cambio, son una amenaza, una posibilidad latente en toda la aventura.
Diez minutos antes de llegar al coche, visitamos la cueva de Amutxate: sin estrechuras, sin contorsionismos. Después, motorizados, subimos a San Miguel en coche. A L. le gusta el iglú que han levantado sobre la nieve que cubre la pista a Uharte. Ante nosotros el murallón imponente de San Donato, -2ºC, el sol se pone por Urbasa. Visitamos el Santuario. Como el bar está cerrado (en esta estación sólo abren fines de semana y festivos), bajamos al Ostatu de Baraibar: caldo y café con leche. Se ha hecho de noche, y no ha sido inopinadamente.

jueves, diciembre 13, 2012

Un cartel de nuestro tiempo

"Sin trabajo
Sin ayudas
Sin casa
Gracias"

El cartel es de un mendigo sentado en el suelo. Maldito agradecimiento.

miércoles, diciembre 12, 2012

12, 12, 12...

Dan las 12 del 12 del 12.
(...)
¡Claro! Los mayas eran gente precisa.
Esperaré.

P.D.: 12 y 12 del 12 del 12. (...) ¡Claro!, debe de ser a las 12 hora maya. Seguiré esperando.

P.D.2: ¿Estos mayas manejaban nuestro huso horario de 24 meridianos?, ¿usarían el tiempo solar verdadero? Si es que todo son dificultades para ser puntual con el fin del mundo...

P.D.3: ¿Que es el 21 y no el 12? Eh..., bueeeeno, ¿pero a quién se le ocurre?, pudiendo elegir el 12 del 12 a las 12 y 12. He decidido que no acudiré a la cita con el fin del mundo. Si él quiere, ya me buscará.

Aralar: primera gran nevada del otoño 2012

Tramo entre las campas de Albi y el collado de Beloki.
Poco antes de Txorrotxeta (al fondo: Tutturre). Fotografía de Patxi.
Viento sobre la nieve entre Txameni y Desaomendi. Fotografía de Pilar.
Pilar llega a Desaomendi. Fotografía de Patxi.
Fue el sábado 1 de diciembre.

P.D.: Ya me he comprado raquetas.



Clavijas de Cotatuero, Faja de las Flores, Tozal del Mallo y clavijas de Salarons


 Desde la pradera de Ordesa, accesible en coche (en temporada "baja"), Álvaro, Ángel, Imanol y yo subimos hacia las clavijas de Cotatuero. El peligro en ese paso se presenta más en el ánimo del montañero que en las propias clavijas (en buen estado y con cable), sobre todo si el día es seco. Superamos el tramo de clavijas. El arroyo del barranco de Cotatuero no tenía mucha agua en las cascadas. La nieve se veía en los cercanos tres miles, pero aún caminábamos por las praderas leonadas. Llegamos a la Faja de las Flores y habíamos avanzado un buen trecho cuando nos topamos con un sarrio. Nos quedamos inmóviles y el animal, excitado, amagó pasar por nuestra derecha e izquierda hasta que, a la cuarta, resbaló ante nosotros y cayó por el precipicio. ¿Recordáis los dibujitos del Correcaminos? Pues la clásica caída del Coyote.

Resbalón del sarrio. Fotografía de Imanol.
Avanzamos por la senda, almorzamos en la parte alta del circo de Carriata y bajamos hacia las praderas de altura donde se veían muchos sarrios agrupados en pequeños rebaños. Como en las modernas recreaciones televisivas de los tiempos primitivos: ahí estábamos los cuatro trogloditas en la soledad de la montaña caliza, con los rebaños indiferentes de sarrios aquí y allá. "Bajamos" a la cima del Tozal del Mallo (2.254), desde donde vimos cómo los buitres se tiraban hacia el lugar donde estaba el sarrio muerto. Salvamos las clavijas de Salarons y apuramos las últimas luces del día para bajar a la carretera y cerrar la ruta circular en ocho horas el 24 de noviembre.

miércoles, diciembre 05, 2012

Mallas no

Me dicen que me ponga mallas (acepción 5) para ir a la montaña como si fuera artista de circo o bailarina. Y no... Además, estoy seguro de que, si me enfundara las mallas, no me iría de rositas: me caería, me partiría una pierna o el huesillo del culo y hasta correrían por las redes (sociales) vídeos de esa caída y de mis apreturas.
Ese rechazo no puede ser sólo producto de una impropiedad o del temor al ridículo, debe de ser algo genético, dirá alguno. Para dar a ese alguno parte de la razón genética, contaré otra vez la batallita de EusebioLeonor, su mujer, le compró (un impulso) en los años sesenta (SXX) un slip. Cuando se lo dio, él lo sostuvo un momento en la mano y le dijo: "¿Qué es esto?". "Un braslip", respondió Leonor. "¡Pues ya te lo puedes poner tú!". (Eusebio, mi abuelo, vestía calzones hasta el tobillo los días más fríos del invierno).
Y, hala, ya os las podéis poner vosotros (las mallas);  yo no soy artista de circo, bailarina, personaje de vídeo de primera (o cuarta), Robin Hood de cine clásico, friolero (friolento)..., ni siquiera roquero. Que conste: me pongo el pantalón corto en cuanto hace buen tiempo sin afán de imitar al Angus de ACDC.
Mallas no.

martes, diciembre 04, 2012

Coletazos del otoño: Cantharellus lutescens, burro

Las penúltimas setas en pinar viejo. Rebozuelo anaranjado, angula de monte...: Cantharellus lutescens.

El burro del pinar, en pinar joven.
Viernes 30 de noviembre, paseo solitario, montañero y guipuzcoano; con salida de Anoeta, paso por Alkiza y llegada a Anoeta.

Pi, po: el veneno del énfasis

Gente con paraguas abierto que se arrima al abrigo de los edificios y te empuja a la intemperie del chaparrón por la calle cuando no tienes con qué protegerte.
Sucedido. Las dos señoras (sesentonas flacas) me increpan cuando no cedo en mi posición de peatón por la acera: "¡Que se va por la derecha!", dice la primera con mal tono. "Señora..., ¡que no llevo paraguas!", respondo pasmado (¿la derecha?). "Pues se sale de casa con él, gua pi to". (Pausa entre sílabas, regodeo en el "pi"). Y para entender el efecto del veneno no basta con leer estas palabras, como diría Borges, hay que oírlas bajo el agua, de noche. Entonces... (A ver, reconozco que si me lo hubiera dicho Lebron James en la misma situación no me hubiera puesto tan serio). Entonces replico en síux de western clásico: "Yo gua pi to, tú no". Y me enroco en el lado cubierto de la acera. Ella, con la facilidad que da la práctica, suelta al momento y de pasada: ¡Y tú gilipollas! (Énfasis en "po").


jueves, noviembre 29, 2012

F-Terminator

El cine nos amenazó con el progreso de las máquinas que conquistaban la Tierra y desplazaban a los hombres. ¿Os acordáis de Terminator? Pero quién iba a pensar que el salto evolutivo de la máquina sería pilotado (aerodinámicamente, eso sí) por la Fórmula 1, y que lo llamaríamos deporte.
¿Alonso, Vettel, Hamilton? Los futuros eslabones perdidos.

lunes, noviembre 26, 2012

Trompetas de la muerte

Trompetas de la muerte en sus últimos compases.
Tururú, tururú.
Las trompetas no estaban muy afinadas y algunas, por el tamaño, más bien merecían el nombre de trombones de la muerte. Son las Cratarellus cornucopioides: trompeta de los muertos, trompetas de la muerte, cuerno de la abundancia.
También había algunas Cantharellus cinereus: cenicientos.
La diferencia está en el color, el tamaño y, sobre todo, en las láminas.
Una buena cosecha recogida en el hayedo del Realengo de Aralar, el miércoles 21 de noviembre, día del del regreso de Patxi a la montaña y del anuncio del fin de la temporada micológica en los hayedos navarros.
Preparo tortillas negras de dos huevos. Y arroces trompetísticamente oscurecidos.

P.D.: No veía tantas trompetas de la muerte desde 2007.