miércoles, mayo 30, 2018

Iruaundi (1064)

Desde Iruaundi, con la vista en Erga.
En el capítulo de montañas navarras poco conocidas, menos visitadas y más que dignas por su belleza, apunto Iruaundi (1064), una cresta caliza con vértice geodésico y buzón de seta oxidada, con  un acceso  hermoso por hayedo desde Goldaratz, Oderitz o Madotz.
(Puestos a recomendar, me parece que el primer verdor de las hayas hace un poco más alta esta montaña).
Si hubiera que catalogar la cima, hasta el 20 de mayo hubiera dicho que es perfecta y hasta emocionante para llevar niños con un final entre rocas con hitos. Desde ese día afirmo que es también apta para lactantes. Al llegar, Isabel, Pilar, Ángel y yo nos encontramos con una madre, con su bebé de dos meses mamando, y con el padre porteador.

P.D.: Quiero pensar que nosotros no hemos bajado de nivel, que ahora la nuevas generaciones y los padres son superpoderosos.

domingo, mayo 27, 2018

Perspicaz

Fotografía de Pilar.
"Me parece que se avecina una tormenta".

jueves, mayo 24, 2018

Verde tierno

La primavera fría aún conserva el primer verde de las hayas en el paraje de Otsoita, Aralar navarro, 16 de mayo de 2018.

martes, mayo 22, 2018

Carbonero muerto

Los pajarillos no deberían morir en primavera.

lunes, mayo 21, 2018

Ophrys lutea

Tiempo de orquídeas. Valle de Ollo, 13 de mayo.

jueves, mayo 03, 2018

La paloma de Igoin (459)


El buzón de Igoin (Guipúzcoa) tiene solo un ala tendida en una cresta mínima, preciosa (con robles y hayas, brezos y arándanos), apenas elevada sobre el cerco de pinos y eucaliptos. 29 de abril de 2018.

viernes, abril 27, 2018

Senda de zapatillas por la cara norte del Anboto

Salida de la cara norte a la cima del Anboto.
En algún momento no muy lejano aún, la gente en la montaña empezó a cambiar las varas por bastones telescópicos; las botas por zapatillas; las botas de vino por cantimploras con agua y, más adelante, por las bolsas con líquidos isotónicos; se pasó del reconocimiento del terreno, la memoria y el mapa de papel al gepeseísmo... Y, en fin, el 21 de abril no tendría haberme sorprendido en la cima del Anboto cuando alguien me preguntó por "el kilómetro vertical" para bajar.
Pilar, Ángel y yo habíamos ascendido sin saberlo por el kilómetro vertical, por  la cara norte, desde Arrazola, sin prestar atención a los signos del cambio... Calzábamos botas, en las mochilas cargábamos mudas, alimentos, cantimploras con agua y botellines de cerveza (que el almuerzo es el almuerzo: tautología gozosa). A nuestro lado había pasado en subida gente más bien agachada y con las manos en los muslos; en subida y bajada, todos menos uno calzaban zapatillas y vestían mochilas mínimas, o inexistentes, y poca ropa.
Pero a cada uno lo suyo: la senda está más visitada y marcada que nunca.

jueves, abril 26, 2018

Emergencia de perrechicos navarros

Ya están ahí, en los carasoles por encima de los 500 m de altitud. 19 de abril de 2018

lunes, abril 23, 2018

Primaveras

Terneras. (Fotografía de Pilar).

Son la nueva generación, jóvenes, pintonas y liberadas de la molestia de los cuernos; se amontonan cuerpo con cuerpo en lugares con poco espacio, parecen iguales porque miran igual (idéntica sombra de ojos), con los morros húmedos y brillosos, con un corte de pelo parecido y del mismo color, son vegetarianas...
Ay, ay y... ay.
Hoy pensaba en otras primavera, unas que vienen con anuncio: "Ya es primavera en ...".
2017

Y, como soy anacrónico, he vuelto a leer a Orwell, en la primavera de 1946: "Algunas reflexiones en torno al sapo común".

martes, abril 17, 2018

Cascadas de Ihurbain


La oportunidad de contemplar las cascadas de Ihurbain, o de San Donato (si se mira la proa de la montaña en lontananza) merece una excursión en exclusiva (desde Unanu o desde Uharte, Navarra).
Para Pilar, Ángel y para mí fueron el primer hito de una ruta de ascenso exigente e indirecta a Ihurbain el domingo 15 de abril. Hay varias excusas para tener en cuenta nuestro rodeo desde las cascadas: no llevábamos gepeese ni un mapa útil, el suelo estaba demasiado húmedo y no veíamos las trazas seguras. En vez de tomar la ruta directa en ascenso hacia la "grieta" de Ihurbain, nos metimos hacia el este en la ladera empinada del hayedo (parajes de Elketz y Urritzabal). Penamos para enlazar con la senda en una pedrera al pie de las peñas (hitos). Contorneamos hacia el oeste las peñas de Ihurbain y salimos con sensación de pioneros al corredor de ascenso final. En la segunda mitad de este corredor, dos resaltes merecen una discusión por el nivel adjudicado de dificultad. Patxi, que cumplió en solitario con la ascensión hace unos meses, me recomendó que optara por enfilar la ascensión hacia la izquierda. Con humedad sobre la caliza, garantizo un II o incluso un II+ .
La salida de la grieta queda muy cerca de la cima de Ihurbain. Desde allí se puede optar por el paseo con leve ascensión por el portaeronaves de San Donato, hasta la ermita y cima homónima.
Nosotros optamos por el almuerzo inmediato y el descenso de vuelta hacia Unanu cuando las nubes nos envolvieron.