El domingo 23 de enero fue un día gélido, las cimas de Aralar estaban cubiertas de una cencellada que parecía nieve por encima de los 1.100 metros de altitud y en las zonas expuestas al viento del nordeste se sufría el rigor del frío (muy fatigoso). Ascendimos de Larraitz, por Aloña, hasta el collado de Irazusta. Y, desde allí, subimos a Uarrain con el propósito de seguir la línea de cimas hasta Beleku. Primero Malkorra (con almuerzo al socaire) y luego, con ánimos más templados, Gañeta.
Cambiamos a la ladera sudoeste y prescindimos de subir a Beleku para descansar del nordeste implacable. Bajamos al collado de Errekonta y volvimos a Larraitz por la senda de la vía normal a Ausa Gaztelu.
P.D.: Hubo chocolate caliente antes y después: en Tolosa y Lazkao.
No hay comentarios:
Publicar un comentario