jueves, agosto 16, 2012

Aguja de Pondiellos (3.011), Garmo Negro (3.051), Algas (3.033), Argualas (3.046)

Crestear era esto. Tramo final de ascenso a Garmo Negro tras superar la Aguja de Pondiellos.
PROLEGÓMENOS
El gran Patxi había permanecido este verano apirenaico; o sea, sin Pirineos (físicamente) pero con el pensamiento elevado en algunas cimas. Y mientras otros disfrutaban coleccionando cumbres, él, como un héroe, había caminado de casa al trabajo y del trabajo a casa, había sudado en exploraciones guipuzcoanas (1, 2 y 3, 4), había tenido que renunciar a la clásica jornada de San Ignacio. El viernes 10 de agosto (día de Todos los Sofocos)  hablé con él por teléfono para decirle que iba a Pirineos sábado y domingo (otra vez), mientras él trabajaba, y que el lunes estaba a su disposición (imaginaba alguna ruta de exploración guipuzcoana). Entonces me sorprendió: "Voy el domingo a dormir al balneario de Panticosa y el lunes subimos algo... He pensado en el Argualas". "Como tú quieras, Patxi."
Llegó al refugio de la Casa de Piedra justo a tiempo para la cena (ensaladilla rusa, ensalada, lomo de cerdo y helado), sonriendo picarón, me habló de unas anotaciones que miraríamos por la mañana, que Pondiellos, que... Había tomado el mando y, tras la cena, recordó al conde Henry Russel cuando regresó de la primera ascensión de Garmo Negro en 1876: "A nuestro retorno sorprendimos, por la rapidez de nuestro descenso por las grandes nieves, a los españoles de aspecto digno y orgulloso, que, en Panticosa, pasan el día entero haciendo una cincuentena de veces; delante del hotel, ¡el mismo medio kilómetro! Es cierto que tienen aspecto de enfermos, salvo en la cena. Entonces, la rapidez de sus movimientos es algo prodigioso. Sus mandíbulas parecen competir, y funcionar espasmódicamente. Es como una vibración. A pesar de su indolencia, el español está siempre agitado. ¡Qué grandes palabras pomposas están inscritas sobre los Baños! ¡¡¡Inhalacion, Pulverisacion, Administración!!! [sic.]" Desgraciadamente, me dije, al observar todo eso y a los enfermos, qué triste es que una gran parte del género humano esté interesada en que el otro esté enfermo."
Así que, con gesto digno y orgulloso, salimos a caminar medio kilómetro por el entorno del balneario.

ASCENSIÓN ANTE LOS INFIERNOS
El lunes 13 empezamos a desayunar a las seis y media y salimos tranquilos del refugio a las siete y venticinco. Día despejado, fresco, con la primera parte de la ascensión a salvo del sol por las sombras de las montañas: Mallata Baja, Mallata Alta... Alcanzamos el collado de Pondiellos y nos encontramos con dos grupos de montañeros. Uno va hacia Infiernos, el otro fuma recostado. Nosotros hacia la Aguja de Pondiellos.


 La ascensión presenta primero una canaladura que sube un poco hacia la izquierda, después, con vistas al estanque del balneario, se pasa por una zona de roca pelín descompuesta y se alzanza una cresta con vistas preciosas, hay que meter las manos aquí y allá para progresar sin problemas con la roca seca.

Cresta de altos vuelos ante los ibones de Pondiellos y los Infiernos.
 Alcanzamos casi por sorpresa la cima de la Aguja de Pondiellos (3.011) y encontramos a tres montañeros catalanes que han vivaqueado en los ibones de Pondiellos y también suben hacia Garmo Negro.
Aguja de Pondiellos. Vignemale, balneario y hasta Tablato en lontananza.
Desde la Aguja de Pondiellos, se e Garmo Negro "habitado".
 Por cortesía montañera, y para evitar el peligro de la caída de piedra, esperamos a que salven ellos en primer lugar  la pared "tumbada" que es preciso salvar para llegar a la cima de Garmo Negro.

 1. El trío baja, la vía de subida es el estrato marrón más ancho, con manchones de hierba. 2. El trío sube ante la mirada de Patxi. 3. Un detalle de la ascensión.

 Último repecho de la pared "tumbada", ante la pared de la Aguja de Pondiellos.

 HACIA LA ETAPA REINA DEL 2012
En la cumbre de Garmo Negro (3.051) seguimos la sesión fotográfica, recordamos otros "Garmos" (Juan Pablo, Paco, Javier, Asun, Karmele, Lourdes, Pilar...), y recalibramos los objetivos. ¿Algas y Argualas?

La felicidad era esto. Cima de Garmo Negro. Al fondo, Infiernos.
Cima de Garmo Negro. Al fondo, Vignemale.
 Superado el primer tercio de la bajada (pedriza fina, penosa) de Garmo Negro, justo donde la senda dibuja la primera gran zeta, conviene enfilar hacia la derecha, hacia la cresta, así se baja sin tener que recuperar el terreno cuesta arriba después hacia Algas.

Entrecimas. Punto intermedio entre Garmo Negro y Algas.
Algas a tiro.
El trío catalán y otros dos montañeros más coincidimos en las cimas de Algas Norte (3.032) y Algas (3.033).
Algas Norte.
Algas.
 Y, casi en grupo, nos dirigimos hacia Argualas. Un breve destrepe tras la cima de Algas y por la parte alta de la pedriza, al pie de la cresta, se avanza con poco desnivel hasta el tramo final de Argualas, donde, de nuevo, hay que ayudarse un poco de las manos para superar un par de pasos y alcanzar la cima (3.046). Qué recuerdos... (1, 2).

Cima de Argualas. Basta un clic para ver la senda polvorienta de la vía normal a Garmo Negro.
 La pega tras el atracón tresmilesco es la bajada: más de 1.400 metros desde Argualas hasta el balneario, para variar un poco la ruta (esa tendencia hacia la circular...) nos metemos por "el tubo" hasta la Mallata Alta. Luego, al trote cochinero, llegamos a la Casa de Piedra. Cinco de la tarde, no caminamos medio kilómetro más, señor conde.

EL REGRESO
En el Forfi, de vuelta, escuchamos éxitos de Elvis Presley (Elvis, cuanto más gordo, goteante, encorsetado, disfrazado de héroe de Marvel o Lord Byron y derrotado..., ¡mejor!), en parte porque no había otro CD. La Aguja de Pondiellos merece este tema glorioso, escuchadlo y vedlo hasta el final, por favor. Nosotros lo oímos dos veces.

P.D.: Patxi subió tres litros de agua, yo dos.

Tablato Piniecho (2.701)

Una montaña perfecta para los que empiezan a tomar confianza en las cimas pirenaicas. Se parte desde el balneario de Panticosa (1.636) y se asciende siguiendo el zigzagueo de la GR11 hasta el ibón de Brazato. Desde allí, en vez de seguir hacia la derecha por la GR, se salvan los dos diques del ibón embalsado por la derecha: el primero con pasarela, el segundo con equilibrio (o aprovechando cuando las aguas están bajas, por la orilla). Se sigue la loma hasta el pie del pico, se dejan a la izquierda las dos cimas de Brazato y se sube por una cresta fácil, emocionante. La cima suma 2.701 metros de altitud y se asoma a unas montañas poco visitadas en el entorno de Mallarruego.
El domingo 12 de agosto subimos Pilar, Ángel y yo. Disfrutamos mucho.

En la cresta. Ante Facha, Serrato, Batanes y los ibones de Brazato.
En la cumbre. Con los tresmiles a dos pasos.
El regreso, ante Argualas, Algas, Garmo Negro y Pondiellos. Fotografía profética de Pilar.


De Candanchú al puerto de Aísa: frambuesas, tinto, sudores, nubes y sarrios

El sábado 11 de agosto, Pilar, Ángel y yo salimos de Candanchú a una menos cuarto y con 28 ºC. La idea era subir a Ruabe del Bozo (2.419), pero bastó con llegar al puerto de Aisa (2.262) para hacer una merienda con jamón, queso, pan... ¡y un Joaquín Rebolledo 2011!
En la subida disfrutamos, por este orden: frambuesas, arándanos, la menguada chorrota del Aspe, el barranco del ídem, la merienda. En la bajada seguimos el crecimiento de las nubes que subían del bosque de Borce y vigilamos los sarrios. Las nubes nos cubrieron y protegieron del sofoco en el descenso por la ruta del Calcinar.
¡Cómo sudamos!

jueves, agosto 09, 2012

Gran Facha (3.005)

En plena trepada a la Gran Facha, con los ibones del mismo nombre a los pies.
El 5 de agosto, Virgen de las Nieves (y un recuerdo para la mamá de Aimar y Asier), Javier, Álvaro (glaciarista consumado) y yo subimos a la Gran Facha (3.005). Fue un día gris y amenazante en lo meteorológico, luminoso en la experiencia pirenaica.
De madrugada habían caído tormentas cuando descansábamos acostados en el refugio de Respumoso. Durante la ruta se daba la ¿coincidencia? de que cada vez que me calzaba los pantalones de plástico se detenía la lluvia, perdón, fue al revés, era quitármelos y empezar a llover. Así que me sacrifiqué y empapé las piernas de sudor. Ascendimos contra la probabilidad (60% de probabilidad de precipitaciones)... pero quien apuesta a perdedor puede ganar más.
Ganamos. Dos personas subieron antes que nosotros a la cima, dos más subirían después. Tras la cima, regresamos al refugio para cumplir con un almuerzo reparador. Entonces cayó la segunda tromba de agua. De regreso en coche, la tercera tormenta llegó a la altura de Biescas. Se veía la carretera con dificultad.

P.D.: La imagen de escayola de la Virgen de Lourdes de la hornacina de la Gran Facha, otra vez rota. En su lugar, la estampa del rostro de la Sábana Santa de Turín. No hay libro del cima en el hueco del libro de cima.

lunes, agosto 06, 2012

Cristales (2.889)

Balaitús y Crestas del Diablo desde cristales. Fotografía de Ángel.
El 31 de julio se rompió (otra vez, ¡ay!) la tradición pirenaica del día de San Ignacio que nos junta a Patxi y a mí (reservado derecho de admisión) en el refugio de Respumoso para subir cualquiercosa.
El 2011 fue Palas.
El 2010, una trágica tendinitis rompió la racha. Pero aceptemos que las reglas necesitan reivindicarse con la excepción. En ausencia de Patxi, se hacía cruel acercarse a Respumoso y subimos Anie.
El 2009, Pequeña Facha, Aragón y Cambalés.
El 2008, estábamos "en capilla" antes de subir a Balaitús.
Y así...
 Este año estábamos Lourdes, Pilar, Álvaro, Ángel, Imanol y yo. Pero faltaba físicamente el gran Patxi (el trabajo...).
Emprendimos la subida de Cristales, fácil desde Respumoso, pero con trampas: el cansino tobogán de la salida del refugio hasta el ibón de Campo Plano (que repetimos de bajada), la mole granítica, sin muchos alicientes desde el collado fronterizo de la Piedra de San Martín hasta el tramo de la cumbre, la pedrera previa a la cresta final ("¡Vaya, otra vez me ha tocado la pedrea!", exclamaba Álvaro con ese dejo resignado digno del 22 de diciembre), manantiales secos desde el collado...

En bloque (no bloqueada), ante Cambalés y la superposición de Aragón y la Pequeña Facha. En cima, Mujer de Rojo sobre fondo tresmilesco.

En defensa de Cristales se puede alegar que cabe evitar la "pedrea final", en su mayor parte, por los bloques de la derecha (para divertirse). Y los peros se disipan cuando se alcanza la antecima por la derecha y se avanza casi sin ascenso hasta la cima marcada con dos hitos y con la mejor vista de las Crestas del Diablo (muy punkys), Balaitús y Frondiellas.

Primeros pasos de bajada.
Luego bajamos a Respumoso, a La Sarra, a casa.

sábado, agosto 04, 2012

Llena Cantal (2.956)

Cima de Llena Cantal ante Piedrafita. 
Hace tiempo que tenía ganas de subir a Llena Cantal. Hace unos años me quedé "en puertas" y terminé en Tebarray. Este año, la pirámide más llamativa a la vista desde desde Respumoso nos ofreció a LourdesPilarÁlvaroÁngelImanol y a mí un día para recordar: 30 de julio.
El ascenso empieza con el sube y baja del entorno del refugio de Respumoso (inevitable). Luego gana altura por la GR11 con dirección a Panticosa. Una vez pasado el ibón de Llena Cantal, hay que subir un poco más, hasta que se supera un primer resalte. Una vez pasado ese "muro", se toma hacia la izquierda y se siguen los hitos y las marcas de pintura que guían hacia la cima. Es mucho más fácil de lo que parece y la sorpresa de dos ibones entretiene la ascensión. El tramo final, empinado, con una casi chimenea, alegra la ascensión con el uso de las manos. Y así se alcanza una cima aérea, con vistas preciosas de Balaitús, Facha, Gaurier, Zarre... En Llena Cantal se puede medir la soledad: 44 metros. Los que faltan para alcanzar los 3.000 y que convierten esta cima en una montaña tranquila, apartada, más allá de la atracción tresmilesca.




Imágenes pequeñas que crecen con un "clic" sobre ellas:
1. Campo Plano, Llena Cantal y Piedrafita: gris mañanero. (Fotografía de Ángel).
2. ¿Spiderman en el tramo final de Llena Cantal? (Fotografía de Ángel).
3. Satisfacción en la cima.
4. Posados.
5. Choque de locomotoras.
6. Descenso.

Descendimos por el mismo camino y nos dimos el gustazo de un baño en el ibón de Llena Cantal. Y al anochecer nos quedamos embobados con la estampa de la Llena Cantal y Cía. (Campo Plano, a la izquierda; Piedrafita, Marmoleras y Tebarray, a la derecha).

Fotografía de Ángel.

viernes, agosto 03, 2012

Sagain Zelaia, una cueva de Champions

El 2 de agosto, en una tarde de sirimiri, Ángel, Imanol y yo decidimos visitar la cueva de Sagain Zelaia. Pasamos una hora y tres cuartos subterráneos. Poco más contaré de Sagain Zelaia, porque ya han escrito con precisión Carlos Galán, José Rivas, Marian Nieto e Iñigo Herraiz en un artículo de Aranzadi que os recomiendo leer y ver. En sus fotografías (mucho mejores que las mías), en los rostros de los científicos, veréis felicidad. De ese artículo procede el mapa que adjunto y que nos ha ayudado mucho en las dos últimas visitas.
"Poco más": después, a cielo abierto y nublado, bebimos la cerveza Val-Dieu, que dejamos en la entrada en compañía de una bolsa de hielos, y nos fuimos tan felices a casa.

Ante el trofeo del Mundial en versión estalagmita (¡que no lo agarre Sergio Ramos!).


Rotura de columna.



Sesión fotográfica.






Arremoulit

Sobre el dique del ibón represado de Arremoulit, llegada al refugio.
 El refugio de Arremoulit (2.305), plantado ante un hermoso ibón, ante el Palas y el Arriel, ayuda a entender de una vez por todas el concepto "marco incomparable". Aparentemente, es un pequeño refugio sin las comodidades de algunos refugios pirenaicos del lado español: la letrina fuera (bebes poco en la cena para no tener que salir de noche), un chorro de agua y un espejo exterior para el aseo (es tan grande el ibón, tan provocador..., tan frío), literas de lata de sardinas... Pero la amabilidad de los que guardan el refugio, la calidad de la cena, el citado marcoincomparable, esas mesas para estar tranquilo sentado fuera ante un paisaje grandioso... Creo que la mayoría no esperamos hoteles en la montaña (aunque terminemos agradeciendo la ducha caliente).
El 28 de julio Álvaro, Ángel, Imanol y yo llegamos a Arremoulit. Salimos desde la cabaña de Soques (1.400), a unos 7 km de la frontera de Portalet. Y subimos por el barranco en un día caluroso y húmedo. Desde el collado de Arrious (2.259), tomamos el paso de Orteig en la niebla, así que no nos dio demasiado tiempo de preocuparnos por el precipicio que se abre en el tramo asegurado con un cable envuelto con plástico de manguera para no dañar manos.
En el refugio, David (el guarda que habla español) nos dijo:
-¿Qué preferís para dormir? ¿La tienda fuera o dormir dentro?
-¿Y cuál es la diferencia?
-Dentro no se nota el viento.
Cenamos una sopa espesa (que repetimos), confit de pato cubierto por un manto de puré de patata y queso (exquisito), queso y bizcocho casero en una mesa que improvisada con el tablero de una puerta y dos caballetes, en el pasillo de acceso a las pequeña habitación de las literas.

P.D.: Dormimos dentro.



jueves, agosto 02, 2012

Arriel (2.822)

Trepada final de Arriel, ante el Palas. 
 Nos gustan las montañas aéreas, ésas en las que hay alguna trepada entretenida, y miras a tu alrededor en una aplicación práctica de lo que llaman "predominancia". Arriel (2.822), desde Arremoulit, es un regalo para el montañero: con el desnivel justo para sentir que subes, con el paso de Orteig, y el tramo final de llegada a la cima prominente. Álvaro, Ángel, Imanol y yo lo disfrutamos el 29 de julio.


Volvimos a las cervezas de Arremoulit y entre risas ascendimos al collado de Arremoulit (2.448), para pasar a la vertiente sur, por los ibones de Arriel. Y por el camino de la conducción de agua hasta la altura de la represa de Respumoso. Un empujón más y llegamos al refugio de Respumoso (2.200), donde esperamos, por este orden: a Lourdes y Pilar, que llegaban desde La Sarra; la cena (ansiosos) en la fila que hay que guardar para alcanzar la bandeja en el refugio; la puesta de sol; que nuestra habitación (Tebarray) no se llenara de durmientes.
Lourdes y Pilar llegaron; la puesta de sol fue maravillosa.

miércoles, agosto 01, 2012

Viernes garboso en Ganbo (1.417)

Cabizbajo hacia la casita buzón de Ganbo. Al fondo, Aldaon asombrado.
El 27 de julio, dos días y cinco años y dos días después, volvimos a Ganbo en una salida veraniega. Y de viernes. Esta vez, fuimos Patxi y yo. Más de dieciséis buitres guardaban la cima.

 
Anoto como título prestable para una canción protesta: Más de dieciséis buitres.