lunes, octubre 26, 2015

Código de barras otoñal

Algunos días el hayedo se convierte en Hayedo (24 de octubre de 2015).

Palabresco: Llamamativa

Llamamativa es mucho más que llamativa. Con lla-ma-ma-ti-va (el silabeo mejora el efecto) provocará las adhesiones entre algunos mamíferos, bomberos y pirómanos incluidos.


sábado, octubre 24, 2015

Palabresco: diócesis

Diócesis en vez de dosis, porque pudiendo tomar para desayunar una diócesis de café, ¿quién se conformará con una simple dosis?

jueves, octubre 22, 2015

Palabresco: baturrillo

Decir baturrillo por batiburrillo es más breve y aragonés, y no distrae con ese burrillo metido por ahí en medio (aunque sea  pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón).

lunes, octubre 19, 2015

"Primer concurso español de belleza"

Madrid Alegre, 12 de octubre de 1889:

Prometieron 26 premios. Quedaos en paz, no investigués (creedme), no queréis conocer a esas bellezas.

martes, octubre 06, 2015

Bajada de la Peña de Xuans (2 838)

Ante Argualas y Garmo Negro.
El sábado 26 de septiembre subimos desde el balneario de Panticosa a la Peña Xuans, primero por la GR 11, con paso por el refugio de Bachimaña; luego por la directa del ibón de Coanga, a través de senda, o hitos, o...
A menudo escribo que prefiero subir. Pero, ¡ay!, algunas bajadas...

viernes, septiembre 18, 2015

Decisión

He escuchado The Other Woman muchas veces en las dos últimas semanas; la de Nina Simone y la versión de Lana Del Rey, como si tuviera que decidirme por una de ellas. Ay..., y vuelvo a escucharlas esta mañana. Pero la escritura ya se ha adelantó una línea a las dudas al nombrar a una mujer antes que a la otra, o desde el momento que deslicé "versión" para Lana Del Rey. La escritura ya sentenció que sí, que tenía que decidirme por una de ellas, y que decidí.

martes, septiembre 08, 2015

Nodrizas



NODRIZAS

Mamerta Martin de estado casada, de edad de 22 años, tiene leche de destete del tiempo de catorce meses: la persona que la necesitare para criar se sirvirá de ella, vive calle del Limon Alto número 17 casa de los frailes, cuarto entresuelo.
Una viuda, tiene leche de cuatro meses, solicita cria para casa de los padres tiene persona que abonen su conducta: darán razon en la calle de Zurita número 34 casa de Isidro el Catalán.
María Sanchez de edad de 24 años, viuda, solicita cria en casa de los padres, tiene leche de dos meses y personas que abonen su conducta: darán razon en la perfumeria de la calle de la Concepcion Gerónima.
Café de Malta: hoy 27 de 7 á 10 concierto instrumental y vocal. Se cantará un aria por un tenor; una sabatina por una aficionada; un duo; una aria bufa y un cuarteto, intermediado con pieza de música, y se concluirá con canciones patrióticas.

En la última página del Nuevo diario de Madrid, Madrid, España, 27 de marzo de 1821.

miércoles, septiembre 02, 2015

Russula virescens (gibelurdin)


Pareja verde sobre fondo pardo.
En parte de Navarra y del País Vasco practicamos la sinécdoque micológica con las rúsulas. Antaño llamábamos gibelurdin, gibelurdina, sólo a la Russula virescens; ahora esa voz sirve para las rúsulas comestibles más apetecibles: cyanoxantha, heterophylla, vesca...
Añado: este agosto de 2015 ha sido el mejor en Navarra y el País Vasco para la virescens desde hace mucho, mucho tiempo.


jueves, agosto 27, 2015

"Tenemos que hablar"

(Para leer después de tres cervezas tripel belgas).

"Tenemos que hablar". Decirlo (sacarlo) obligaba a tragar saliva; oírlo provocaba una flojera en las rodillas. Y había quer sentarse. Con este exordio se anunciaban en la familia, en España y hasta finales del siglo XX, asuntos como una enfermedad incurable, la muerte inminente de un miembro de esa familia, o algo así como la llegada del Apocalipsis. "Tenemos que hablar, he visto a la Bestia".
El "Tenemos que hablar" abría una fisura en aquellas palabras escritas por Zambrano en 1934 que mostraban la conversación como un parcheo imperfecto, interminable:

Habiendo un hablar, ¿por qué el escribir? Pero lo inmediato, lo que brota de nuestra espontaneidad, es algo de lo que íntegramente no nos hacemos responsables, porque no brota de la totalidad íntegra de nuestra persona; es una reacción siempre urgente, apremiante. Hablamos porque algo nos apremia y el apremio llega de fuera, de una trampa en que las circunstancias pretenden cazarnos, y la palabra nos libra de ella. Por la palabra nos hacemos libres, libres del momento, de la circunstancia apremiante e instantánea. Pero la palabra no nos recoge, ni por tanto, nos crea y, por el contrario, el mucho uso de ella produce siempre una disgregación; vencemos por la palabra al momento y luego somos vencidos por él, por la sucesión de ellos que van llevándose nuestro ataque sin dejarnos responder. Es una continua victoria que al fin se transmuta en derrota.

Esas tres palabras implicaban un compromiso, un hito en historia compartida de dos personas. A lo mejor había que esperar varias vidas para volver a escuchar el "Tenemos que hablar" que precedía a una de esas conversaciones. Ya no. Como soy un hombre que aprendió en el SXX a nadar, leer, recoger setas, guisar caracoles..., como ya vi pasar el cometa Halley en 1986 y no creo en la reencarnación, aún me revuelvo del susto cuando alguien me dice: "Tenemos que hablar". Subsumido en mi anacronismo, se me olvida que, con la llegada de la telefonía móvil y las redes sociales y demás, se ha ido disolviendo el compromiso del "Tenemos que hablar". Se me olvida que ya no es un evento de dimensiones astronómicas; que basta responder muy rápido "sí, sí", o contar un chiste y cambiar de tema, o mandar un wasap con un meme mítico a esa persona que tienes al lado. Que, acostumbrados a mandar mensajes continuamente, hemos hecho de la escritura conversación (un toma y daca de mensajitos inacabados, inacabables).
Algunos aún tienen la tentación de detenerse a decir lo que realmente quieren decir, y entonces lo escriben con cuidado: el desolador "A quien corresponda" de las instancias oficiales; el "Queridos Reyes Magos" (a ver si consigo que no me traigan carbón); el CV o la carta de presentación (a ver si consigo trabajo, o una beca, o unas prácticas)... Otros delegan ese trabajo en un profesional, como hacen con el escriba más importante de Europa, ése a quien encargan grabar el nombre del equipo campeón de la Champions en la copa a pie de campo. O en un notario. O al periodista de esquelas. Sí, pronto a los espectadores del 1P/Halley sólo nos quedarán copas, testamentos, esquelas, epitafios.
A mí, por ejemplo, me encargan cartas de presentación aunque no soy presentador, y sufro mucho escribiéndolas. A veces me dan ganas de darle al epitafio (y a las copas). Una vocación creciente en la escritura, tal vez, porque queda al margen de la conversación. Uno escribe desde otro tiempo, otros aún leen en piedra (generalmente) y hay algo trascendente cuando se pasa el dedo por un "Sit tibi terra levis" (Que la tierra te sea ligera).
Eresfea, te estás columpiando. No, no... Para que veáis que no me han hecho efecto las copas de cerveza, aquí va uno bueno para un amigo que también se columpia entre el XX y el XXI:

Aquí yace P., el hombre que leyó Streptease y no vio la película.