
Si al primer salmón asturiano se llama
Campanu; y al primero del Bidasoa,
Lehenbiziko; ¿por qué no llamar
Angelino a nuestro primer hongo de la temporada? Eleva el espíritu y no tiene sexo. Fue el 14 de mayo, en Navarra, claro; y lo sostiene un guipuchi, como es de rigor.
Un
Boletus pinícola.
P.D.: El verde fosforito del fondo son los brotes de arándanos.
1 comentario:
Que ricos, los dos con sombrero de la misma talla.
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