jueves, julio 28, 2016

Un dálmata en los Infiernos

Comienzo del descenso por la marmolera tras el Infierno Oeste, ante Tebarray y Forqueta.

El 24 de julio, Ángel, Patxi y yo partimos desde el refugio de la Casa de Piedra hacia el collado de Pondiellos. Desde allí, tomamos el camino del Canal Sur, que eludimos justo a la izquierda de éste, por un terreno que precisa de las manos para progresar hasta muy cerca del Infierno Central (3 081). Aprendimos en esta ocasión que existe otra ruta que accede al pie del Infierno Oeste (3 073) desde el último ibón norte de Pondiellos; que los Infiernos, desde la apertura del magnífico refugio de Bachimaña, se han convertido (como pasa con Monte Perdido) en un lugar de peregrinación de los tresmilistas pirenaicos y que casi todos coinciden en los fines de semana veraniegos a las mismas horas; pero la sorpresa fue la aparición de un dálmata. En la ascensión, cuando uno de los miembros del grupo manifestaba sus dudas para evolucionar por el terreno casi mecanografiando con el gesto de los dedos los pliegues ásperos del mármol y la pizarra, un dálmata (perro) y su dueño pasaron a nuestro lado con agilidad. El dálmata saltarín, como la pócima de Panorámix, alentó un ascenso con renovadas energías

Desde la cima de Infierno Central, con la vista puesta en Vignemale.

P.D.: Incrédulos, el dálmata se llama Trece.

Dálmata en Infiernos. Fotón de Patxi.

Serrato (2 888)


Inicio del descenso por la cresta cimera del Serrato, ante los Batanes.
El 25 de julio y Santiago, Patxi, Ángel y yo subimos del refugio de Bachimaña por la ruta del ibón de Coanga hasta el Serrato. Lo más esforzado fue el descenso pedregoso por los ibones de Labaza hasta enlazar con la senda de la tubería y la GR11 para llegar al balneario de Panticosa. Cuidadito con las bajadas...

martes, julio 19, 2016

Pico del Puerto (2 504)

San Fermín, 2016. Fotografía de Ángel.
El Pico del Puerto, con salida del refugio no guardado de Lourdes y paso ente Pointu y Rond, es una cima fronteriza, modesta entre las cumbres vecinas y apartada de las rutas pirenaicas más habituales. El descenso desde el cercano collado de Abé hasta el valle del Ara, con una ruta marcada como senda en algunos mapas y difuminada en demasiados tramos, exige mucho más que la ascensión al pico del lado francés.

martes, junio 07, 2016

La ausencia de John Ford en Rigüelo

Siempre que camino por el escenario pirenaico de Rigüelo (mirando hacia el pico homónimo, hacia los Mallos de Lecherines, hacia el Pico Lecherines...) pienso que John Ford hubiera rodado una película ahí... A falta de un John Wayne a caballo, el montañero carga el viernes 3 de junio de 2016 con su mochila como un cowboy con su silla (quizá después de reventar el caballo y cumplir con el rito de darle un tiro en la cabeza para que deje de sufrir).

lunes, mayo 02, 2016

Escenarios navarros para películas (1): de ciencia ficción

Fotografía tomada el 1 de mayo de 2016 desde los Altos de Goñi.
Plataforma de San Donato (en altura, en la derecha de la imagen). Disponible para el aterrizaje y el lanzamiento de aeronaves (que parecían pacíficas y se revelan invasoras...). Se podría rodar el mismo día que se celebra la Marcha larga (antes ruta de las tres ermitas), para contar con los extras que correrían desesperados ante la clásica lluvia de rayos y fuego (lanzo la idea, los participantes en esta marcha están acostumbrados a cosas peores).

sábado, abril 30, 2016

Onyo, Adarra y el tufillo

Adarra, ladera sur. Fotografía de Pilar.
El 1 de abril soplaba el viento del norte, habíamos ascendido a Onyo, caminábamos hacia Adarra en ese paraje marcado por el hito del menhir de Eteneta y me sentía a salvo de tábanos (ahí, en verano, he terminado a la carrera más de una vez, acosado por esos tábanos que se beben hasta el cóctel de sangre con repelente de insectos).
Entonces comencé a sentir un tufillo singular en la nariz. El viento del norte traía el olor a podrido desde la papelera de Hernani. No se podía escapar a la carrera.

sábado, abril 23, 2016

Irubelakaskoa (965), y otras carreras

Bajada a Sumus, el punto de partida del ascenso, ante la primera peña de Ezkieta y, al fondo,  Irubelakaskoa. La vía de ascenso nordeste coincide al final con la arista.

En la montaña cada vez hay más carreras, antes hablábamos de la carrera de los 8 000, pensando en los Himalayas; a otra escala, en España, llegó la carrera de los 3 000 en los Pirineos; y a una escala aún menor, en el provincianismo guipuzcoano (de nada se libra uno), está la carrerita de los 1 000.
El caso es que el sábado 2 de abril subimos a la cima navarra de Irubelakaskoa saliendo de Francia. La ascensión desde Sumus es maravillosa por esta normal de nordeste, con sensaciones montañeras muy por encima de su altitud. En la cima (965) encontramos más corredores que montañeros clásicos. Un grupo de jóvenes con el gesto de impaciencia de los corredores en el descanso de la cima, de ésos con zapatillas coloridas y rodillas aún aptas para bajar sin pensar en el mañana...
Pilar, Patxi y yo caminamos en el descenso por la vía del collado de Lizardi y Okoka.
(Anoto que está roto el primer puente sobre la regata Aritzakun en la bajada -o subida- de esta vía).



martes, abril 19, 2016

A veces da no sé qué sentarse

Ha anochecido, llueve y subo a un autobús en Andoain (Guipúzcoa). Viajamos cuatro gatos (dos de pie) y los cuerpos ausentes dejan ver la tapicería presente en los asientos libres: ¿un salto en el tiempo?, ¿un remedo de vidrieras?, ¿manías de observador primaveral?, ¿un pulgar en alto? (rojo en el asiento de la derecha)... A veces da no sé qué sentarse.

viernes, abril 08, 2016

Huevos de mirlo (un poco al sol)

Nido de mirlo en zarza.

Nido de mirlo (algo asalchichado) en adelfa.
La mayor parte de los mirlos ya incuban sus puestas en San Sebastián, Guipúzcoa (6 de abril de 2016).

martes, abril 05, 2016

Tiempo (y cotas) de narcisos

Narcisal. Fotografía de Pilar.
La primavera astronómica de 2016 comenzó el 20 de marzo a las 5 h 30 m hora española peninsular, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional. Sin embargo, los montañeros atentos al suelo por tierras navarras y guipuzcoanas quizá han prestado atención a los narcisos, al final del invierno en los hayedos y robledales, y sin negar que la estación durará 92 días y 18 horas, o que el cielo matutino del comienzo de la primavera estará dominado por Venus, Marte y Saturno..., saben que el anuncio amarillo del final del invierno sigue vigente por encima de los 900 m de altitud.