martes, mayo 21, 2013

Reconocimiento (conocimiento, arte y cerveza)

Agarramos un asunto y lo desmenuzamos, lo catalogamos, lo delimitamos...; y luego reconstruimos, encuadramos, reelaboramos, indexamos... Y a menudo creemos que hemos descubierto el hielo o la pólvora, o que las ramas de pino son una mierda como bastón.

Por ejemplo: cerveza.

Si Dmitri Mendeléyev, Julius Lothard Meyer y Alfred Werner levantaran la cabeza..., seguro que pedirían algo para combatir la resaca.

Toma mapas...
Importación de cerveza.


Y entonces..., quizá más tarde que temprano, descubres que no has hecho más que asomarte, dar un sorbito. Y descubres que otros ya reúnen arte.

P.D.: Miro el blog Cervecearte; y tan contento con otro sorbo de la Russian Imperial Stout (Nº 50 de la Tabla), oye.

P.D.2: Etiqueta "jamalají" para la entrada, porque algunas cervezas, más que beber, se jaman.

jueves, mayo 16, 2013

París en BSO


Te has quedado pasmau en la terraza de una brasserie de la plaza del mercado de Ste. Catherine por el aguachirle del café y por el detalle del telefonillo de los vecinos del portal 2: sin números de pisos ni referencias de escaleras, sólo los nombres de los inquilinos. Parece tan lógico, tan sencillo. Debe de ser maravilloso no levantarse para responder a alguien por el teléfono que no, que ese señor no vive ahí, y discutir con el impertinente incrédulo; o ahorrarse la información para esa señora tan desorientada como cotilla que pregunta: “Es que me han dicho que vivía por aquí, ¿usted no sabrá?”. “No, señora, no tengo ni idea, no me gusta relacionarme con las personas y mi helado de vainilla se funde mientras hablo con usted”. No, es más cómodo decir: “Aquí no es”. Y colgar. Lo demás son palabras de sobra.
(Imaginadlas todas en francés).
Pides un plato combinado para comer. Basta con señalar un número, el 2, ahora sí, no como en el portal. Luego decides caminar hasta el canal de S. Martin. Cuando llegas a tu destino, comprendes que no tiene sentido acercarse hasta un canal si no se camina después al lado de ese canal. No te arrepientes, vagas por un paisaje familiar. El doble (sosias, no la masa) de Gérard Depardieu pesca con caña. Te colocas a su lado sin cruzar palabra. A la vista está que pican: dos peces de un palmo giran en el tiovivo minúsculo del cubo de fregona lleno de agua. El pescador guarda silencio y te mira (¿en francés?) satisfecho. Luego compartís la concentración en la boya, en el agua; hasta que miras un poco más allá de la boya y reconoces, en silencio, el lugar de la película Le fabuleux destin d'Amélie Poulain, en banda sonora original (BSO).

miércoles, mayo 15, 2013

A mí el cartílago de tiburón me cambió la vida (¡zas y crac!)

Caminas veloz sorteando gente por el parque, unos adolescentes primaverales hacen bulto en el camino, los esquivas y aceleras el paso satisfecho por tu agilidad. Estás que te sales… El siguiente trombo lo montan dos madres, una de ellas usa hábilmente el carrito de su bebé (dirá que lo está meciendo, ¡ja!) para interceptar a cualquier peatón en el camino del parque.
Las oyes:
-… a mí, el cartílago de tiburón me cambió la vida.
-¡Qué cosas…!
Y la del cartílago sacude el carrito como un latigazo. ¡Zas! Tienes que invadir la hierba o frenar, esquivar, todo en una décima de segundo; juego de cadera. ¡Crac!
Sigues caminando, veloz por pura inercia, llegabas tarde a algún sitio. Te duele la cadera, ¡maldita sea!, ¡que maten todos los tiburones del mundo! No sabes si necesitas cambiar tu vida, pero antes de emprender cualquier examen de conciencia sólo te preguntas dónde se comprará ese cartílago.

martes, mayo 14, 2013

Troskaeta (cueva), Aizkoate o Troskaeta (735), Intzartzu (811) y Arastortzeko-gaña (813)

Labores "feográficas" en la sala Laborde.
El domingo 12 de mayo exploramos otra vez la cueva Troskaeta, pero en esta ocasión nos juntamos Ángel, Imanol y yo armados de nuestras linternas poderosas (¡viva la compra por internet!). También nos pusimos cascos para entrar... Hora y media después, cocinamos dos tortillas de  perrechicos y dimos salida a la patatera, al jamón y a las cervezas belgas (también con cascos) de primera; unos segundos de silencio por la triple de Val-Dieu...
Para saber más de Troskaeta: Munibe del 49 (ojo: cuaderno, no vino de La Rioja).


Completamos la excursión con la subida, corta pero intensa, a la punta de Aizkoate o Troskaeta. Desde allí, por la cresta sin senda, pero con algunas huellas de oveja, llegamos a Intzartzu (hay que apoyar un poco las manos) y Arastortzeko-gaña. En el descanso cimero estábamos Ángel y yo mientras Imanol, insaciable, encontró la cueva (y ventana balcón con vistas al interior del "domo" de Ataun) de Atakabi.
Cima de Arastortzeko-gaña; al fondo, picudo y verde, Intzartzu.
Bajamos al collado de Aralegi por la directa. Una pendiente muy pronunciada (peeeeennnndieeeeennnnte), con hierba alta, brezos y tojos. ¿Será que no acertamos por la senda justa que marca el mapa de Aralar de la editorial Sua?

El mogollón micológico (y perrechiquero)

El tacto de la alegría.
Mano de Pilar. Perrechicos (Calocybe gambosa) de Navarra. Sábado 11 de mayo.

jueves, mayo 09, 2013

Mi tesoooooooooro

Perrechicos, o ziza de primavera (Caloybe gambosa).
Parafraseando a Gollum (en castellano), pero armado de navaja. Ángel (o demonio guiputxi robasetas) en algún lugar de la geografía navarra. Miércoles 8 de mayo.

lunes, mayo 06, 2013

Senderuelas, perrechicos y Homo sapiens recolector

Asun e Imanol en las labores recolectoras.
 Hacemos acopio de experiencias recolectoras en primavera. Las senderuelas (Marasmius oreades) marcan el camino del setero recolector primaveral. Y el setal de perrechico (Calocybe gambosa) es el tesoro que se marca en el gepeese de la memoria con una cruz de tesoro imborrable (en Navarra, claro).

La mano de(l) Ángel señala el tesoro hallado.

 Viernes 3 de mayo, y cumpleaños de Eileen inserto en las Pascuas Eileenescas. (¿Por qué conformarse con un día de cumpleaños cuando se pueden celebrar siete?).

viernes, mayo 03, 2013

Manifestación de 1 de mayo en la ruta de los dólmenes. Txaradigorri (963), Aasko (835), Zelatamuño (952), Hirumugarrieta (960), Bentatxargañe (923)

¡Cruzando todas las líneas rojas (y blancas)! Instruidos por nuestro lídersindicalmontaraz, el hombre de la capa roja al viento.
Consignas: horizontes de grandeza, presente de guachap y otras redecillas sociales.
Líderes tradicionales a la última: el verdadero Tío de la Vara calzado bicolor.
La Sección Verde: apuesta por el código de barras ecológico.
Recorrido oficial de la Manifestación del 1 de mayo 2013.
Manifestar nos íbamos a manifestar, obvio. El asunto era: ¿dónde?, "¡y con la que estaba cayendo!". El secretario general de nuestro sindicato montañero eligió Echarri Aranaz con un recorrido que pasó por robles centenarios, hayedos verdequetequieroverde (recién estrenado), dólmenes (Txaradigorri, Mintegitxuta, Zelatamuño, Bentatxar, Gentiltzulo Iruiturrieta) y cimas sin buzón (Hirumugarrieta sí que lo tenía).
Nuestras voces se hicieron escuchar otra vez:
-la erótica del roble;
-el clásico debate (¿izquierda o derecha, cuál es el camino correcto, Patxi?);
-Bárcenas y Cía.;
¿quién se habrá llevado el buzón montañero de Txaradigorri?;
-Olvido Hormigos;
-¡qué bonitas las escilas!;
-¿por qué Lourdes tira el queso Chaumes que se le cayó en el vino tinto?;
-"la que está cayendo", que menos mal que nos cae después de comer;
-qué bien que bajamos por una pista embarrada por obra y gracia de las labores forestales;

-¿por qué la estatua del interior de la ermita de san Adrián tiene un hacha en la mano?;
-pararemos en la cervecería de Echarri, ¡que tienen Naparbier!...

 ¡Gran éxito de convocatoria! Otra fiesta de la democracia, otro triunfo de la libertad de reunión y expresión. No hubo incidentes violentos, a excepción de la lesión de tobillo sufrida por eresfea en un bache de la pista final.
Y luego nos robarán las páginas de los periódicos esas manifestaciones menores que parecen el público de un plató de televisión y que colapsan el tráfico de las ciudades... ¡Bah!

Huevos de malviz (o zorzal) en su nido

Cuando ponerse a contar es inevitable.
(Echarri Aranaz, Navarra, 1 de mayo de 2013).

martes, abril 30, 2013

Gracias

Se lo ha pensado, pero al final ha decidido jugársela e ir con las sandalias abiertas al dentista. (Peligro de ridículo: perder los zapatos, en este caso las sandalias, mientras el dentista hurga en la boca). Recostado en el sillón abatible, bajo el foco, con el burbujeo del aspirador de salivas, ¡plas!, se le cae una sandalia. Se queda indefenso, no la puede recuperar, entonces cuelga un poco el pie... Las serpientes de los documentales desencajan sus mandíbulas y tragan cualquier cosa. A él le gustaría desencajar cadera y rodilla. Imposible. Ya no deja el pie descalzo sobre el reposapiés, trata de ocultarlo a la vista de la enfermera, que sólo acompaña, que no enreda en su boca y que puede elegir hacia dónde mirar. La tensión hace que el cuerpo se le escurra en el escay del sillón, el dentista hace palanca en su boca -"Mantenga la boca abierta"- y sufre al notar cómo se le afloja sin remedio la otra sandalia. La sostiene apenas con dos dedos del pie.
La sandalia oscila en el último dedo.
¡Plas!, la segunda sandalia ha caído.
 El dentista ha terminado y él permanece rígido en una postura ridícula, recostado, pero con los dos pies ocultos bajo el reposapiés. La enfermera le tiende un vaso con líquido azulado para los enjuagues.
Le han saneado una caries, y no puede dejar de pensar en dónde habrán caído las sandalias, cómo hará para recuperarlas cuando se baje de ese asiento. 
Tuuuuuu, un ruido suave, el mecanismo reincorpora el respaldo a la postura vertical y le relaja los abdominales. 
La enfermera calza unos zuecos de plástico con aspecto de silicona porosa, y, con disimulo, pisa una sandalia y la acerca al lugar donde caerá el primer pie del paciente. Le posa la mano en la rodilla sin mirarlo y le guía hacia la sandalia. Luego hace lo mismo con la segunda. El dentista no se da cuenta. Él, calzado, da las gracias y el dentista cree que son para él y dice (con una justicia insospechada): "No hay por qué...".