lunes, junio 26, 2017

Palabresco: vertebrador

Imagina la clásica escena de los niños que hablan del trabajo de sus padres. Para hacerla más contemporánea imagina que los niños forman el corro de las patatas y, en vez de hablar, se mandan entre ellos mensajes de whatsapp. Si necesitas caer del ciberespacio al escenario concreto para la conversación, elige, por ejemplo, un lugar de Aragón (España).
-¿Y tu padre en qué trabaja?
-El mío es camarero este verano.
-El mío es auxiliar administrativo.
-El mío está en paro.
-El mío también.
-El mío es vertebrador.
-¿Y eso qué es?
Eso me pregunto yo, y me temo que la respuesta no es fisioterapeuta o quiropráctico cuando leo en Desnivel que el señor José Luis Soro, líder de Vertebración aragonesa (de Territorio, Movilidad y Vivienda), escuchada a una comisión (Asesora de Toponimia de Aragón), pone nombre oficial a los tresmiles aragoneses.
A Adán, a quien acabo de redescubrir como primer vertebrador en el jardín del Edén, también se le concedió un poder semejante en el Paraíso: hala, pon nombre a las cosas. Quizá me digan que la Comisión, como la RAE, limpia, fija y da esplendor... Pero no sé por qué pienso en intereses más pequeños; por ejemplo, en lo que fastidia que una editorial de otra autonomía ponga el nombre a una montaña aragonesa... Porque hacerse con los nombres es empezar a poseer la realidad. Y cuando se le agarra el gustillo, ay, ya no puedes parar. De momento han empezado por lo más alto, para el año que viene, supongo, caerán con la nomenclatura de los invertebrados dosmiles.

jueves, junio 22, 2017

Palabresco: palabras vaciadoras

"Las palabras son por naturaleza neutras e indiferentes. Es de su contexto de donde sacan lo más vivo e intenso de su carga emocional", escribió Leys, que las comparaba con los colores y citaba a Delacroix: "Dadme lodo, haré con él carne de mujer de un color delicioso, con tal de que me dejéis elegir los colores que aplicaré alrededor".
Fruto de esa neutralidad, de esa indiferencia, de ese contexto, también pueden sacar lo más exánime y mortecino; dicho de otra manera, creo que también hay algunas palabras decolorantes, vaciadoras.
"Tienes que cambiar el...", me dice alguien. Alguno dirá que es una manía, que a ver si cuando dicen  Chipre escucho sólo re, o cuando dicen chipirón, oigo "irón". No, no tengo problema en escribir o decir chip.
-Chip, chip, chip.
Pero si me dicen que tengo que cambiarlo (se entiende qué) para referirse a mi carácter, a mi modo de comprender las cosas... ¡Ay! Desconecto.
En ocasiones no es ni siquiera el contexto de la palabra, creo que todas las personas cuentan con al menos una palabra que provoca una especie de vacío mental, que les deja en un trance de gallina hipnotizada; apenas uno, dos, tres segundos Hasta que recuperan el sentido.
"Ello". Estoy convencido de que con algunas palabras concretas sucede lo que con esos héroes solitarios capaces de rodear al enemigo. Cada vez que escucho el "ello", se abre un hueco succionador de palabras, un agujerito negro y léxico. Luego, cloqueo y vuelvo.


miércoles, junio 21, 2017

Cueva de Lareo

Cueva de Lareo, en el Aralar guipuzcoano.

A veces estar contra la pared no supone estar castigado, acorralado o acosado, puede ser un gesto de curiosidad.

martes, junio 20, 2017

Buitres leonados en la cima de Sastarri (995)


O como diría otro: buitres guipuzcoanos. Sábado, 17 de junio de 2017.

viernes, junio 02, 2017

Lema para la escritura (de ficción)

Escribe algo que sólo puedas escribir tú.

jueves, junio 01, 2017

Kurutzeaga (1 308)

Las Malloas desde Kurutzeaga. Fotografía de Pilar.
Desde la cima de Kurutzeaga, ya sin cruz y algo desplazada de las rutas más frecuentadas de las cimas de las Malloas, siempre me fijo en los restos de ese murete del collado de Arruta. (Esa línea de piedra de la pradera en la margen izquierda de la fotografía). Por alguna extraña sinapsis, esas piedras alineadas me hacen pensar en muros defensivos de los romanos... Aquí supongo no se quería frenar a germanos o pictos, quizá bastaba con que no se enriscaran las ovejas.
Fue el 14 de mayo.

Ezkaurre Txiki

Hacia el pequeño valle colgado de Bainés.
El macizo de Ezkaurre ofrece muchas posibilidades montañeras más allá de la cima lunar con acceso balizado por la GR 11 o por la Camille Extreme (por Berroeta). Quitando a los huidizos buscadores de perrechicos en mayo y junio, apenas se ven montañeros y la manada de sarrios es numerosa.
El sábado 20 de mayo ya bajábamos hacia Belabarce, después de cimas y contorneos fuera de senda por las calizas del macizo de Ezkaurre, y así pintaba el paisaje hacia las campas de Bainés, ante el panorama de Otsorrigañe, Baracea, Kartxela...

lunes, mayo 29, 2017

Petrechema (2 371) en el menú

El domingo 21 de mayo, Pilar, Ángel y yo pusimos en el menú montañero la cima de Petrechema (2 371) con subida por las Foyas del Ingeniero hacia el collado de Petrechema y desde allí a la cumbre. Desde la altura contemplamos verdes dignos de ensalada y las pinzas calizas de langosta más famosas de los Pirineos (Ansabère).
Bajamos por la normal, al collado de Linza y al punto de partida en el refugio de Linza.

miércoles, mayo 17, 2017

Iris spuria

Fotografía de Pilar.
La mirada reposada ante este lirio (Iris spuria) vaga por la geometría, el color, la perspectiva, la posibilidad del lenguaje de las flores... Y quizá  hasta haya quien evoque a uno de los primeros influencers de la alta costura (Mt 6: 28-29).
(¿A quién se le ocurrió llamarlo "spuria"? ¿Bastardo, ilegítimo, falso?).

sábado, mayo 13, 2017

Pichones de tórtola turca

Tórtolas turcas, San Sebastián, 6 de mayo de 2017.
Hace 57 años que las tórtolas turcas llegaron al norte de España, a la patria de Don Pelayo. De niño las identifiqué con las palomitas de los magos, después con la versión confiada y urbanita de las tórtolas "de toda la vida", las de campo, esas recelosas, resabiadas... En fin, que la invasión turca ya vuela más allá de los jardines y ha convertido en "europeas" a las tortolillas autóctonas, cada vez más escasas.
Las de la fotografía están (siempre dos pichones en una broma de nido) a punto de abandonar esa plataforma de ramitas y caca, sobre un ciruelo rojo, en la calle Isabel II de San Sebastián (frente al más márvel de todos los comercios del barrio de Amara).