jueves, julio 09, 2009

Parque de Ordesa y Monte Perdido I

Tensión de antebrazos en las clavijas.

Empieza el recorrido por la Faja de las Flores.

Asun en la cima de Descargador. Al fondo la Brecha de Roldán y el Casco.

Detrás de todo montañero se agazapa un filósofo. Es curioso que una afición que anima a subir para bajar (como se ve con simpleza desde el llano urbanita), que acelera el corazón, que exprime los músculos de las piernas, que… anime la comprensión de la realidad. Mejor todavía: Realidad.
El jueves 2 de julio, Asun y yo subimos primero al autobús (obligatorio) de Vilor en Torla y, de camino al Parking de Ordesa, oímos el mantra de la cinta cinco veces: el parque de Ordesa y Monte Perdido se fundó en 1918..., las hayas hermanadas con los abetos... (siempre hay poetas ocultos), el macizo calcáreo más alto de Europa Occidental (obsérvese el carácter discriminador de los adjetivos). Ya en tierra, retrocedimos por la carretera hasta la casa Olivan, desde donde la senda zigzaguea hasta la rinconada de Carriata. Fue una subida sauna, sudamos a chorros. Las clavijas ponen la emoción vertical y prueban la fuerza de las manos, aunque la máxima no engaña: se escala con los pies.
Un poco más y llegamos a la Faja de las Flores: una cornisa para filósofos, donde es imposible no pisar algún edelweiss. Bajamos hacia una llanada de caliza en el karst. Pasamos junto a un refugio de piedra con techo de piedra, macizos de nomeolvides, marmotas descaradas (latinajo: Marmota marmota) y rebaños dispersos de sarrios. Ascendimos el Descargador (2.617). Y luego, desde el collado de Millaris, bajamos al refugio de Góriz.
Diez horas para la filosofía.
Cenamos al lado de Oinatz Bengoetxea, pelotari de Leiza. Llegamos a la conclusión de que en Leiza no hay montañas, sino monte.

P.D.: Oímos durante mucho tiempo el helicóptero de la Guardia Civil. Ese ruido me produce una sensación encontrada. Por un lado, me alegro: los servicios de rescate llegan… Por otro lado, pienso en la posible gravedad del accidentado. Supimos que era la búsqueda de una mujer desaparecida cerca del cañón de Añisclo. Ayer me enteré de que ¡11 días después de su pérdida!, habían rescatado a la señora sana y salva. Había hecho una dieta de hierbas y agua.

miércoles, julio 08, 2009

Musales (2.654)

Junto a la represa de Respumoso.

Sobre los ibones helados. Al fondo la Cresta del Diablo.

La muchachada triunfante en la cima de Musales.

Descenso de la cima al collado de Musales.

El domingo 28 de junio subimos Musales. Fuimos una tropa (diez) así que me ahorro las negritas. Escribiré, parafraseando de refilón a Churchill, que estábamos los que éramos y éramos los que estábamos. Musales ofrece hermosos paisajes sin dificultades excesivas. Ascendimos desde la represa de la Sarra (1.438), por el hermoso camino que remonta el río Aguas Limpias, balizado con las pinturas blancas y rojas de la GR11. Cerca de la ermita de la presa de Respumoso (2.121), cruzamos por el dique y ascendimos por la ladera de Musales hasta el collado homónimo. Desde allí, el último empujón hasta la cima. Descendimos por la vertiente sudoeste, paramos en Ibonciecho para remojarnos los pies y tomamos todos los atajos por el barranco de Sanchacollons, hasta el dique de la Sarra.

lunes, julio 06, 2009

Y aún dicen que el Midi Ossau es duro...

La aproximación. Valerosa.

"Chimeneando" en la tercera dificultad de la ascensión.

Se respira la tensión femenina en la cima.

Fue el sábado 27 de junio. Asun, Karmele, Lourdes, Pilar, Ángel y yo subimos a Midi Ossau (2.884).

P.D.: Entrada nº 666 de este blog.

viernes, junio 26, 2009

No hice prisioneros


La rana bermeja, ayer jueves, en las Malloas. Tiene cierta mirada republicana.

P.S.: Croac, croac.

miércoles, junio 24, 2009

Denominación de Origen (D.O.)

Copiado de El Diario Vasco, 23 de junio de 2009.
"Nacimientos del hospital de Donostia" (San Sebastián):
El orden alfabético de la lista es mío.
Abdullah. Aimar y Aimar. Aisha. Aitana. Aitor. Ander, Ander y Ander. Ane. Antonio. Aroa. Asier, Asier y Asier. Ekain. Eki. Elaia. Enara. Eneko (que el Word tiende a convertir en enero). Iker. Imad. Iñaki. Irati. Izan. Janire. June y June. Izaro. Labrit. Leire. Luka y Luka. Markel. Maddi. Martín. Mikel. Nerea. Oihan. Sokaina. Unax y Unax.
Tres Ander, tres Asier; dos Unax, dos Luka, dos June, dos Aimar... Podría hablar de normalización lingüística, del gusto por los nombres de dos sílabas (tengo la manía de que no imprimen carácter si no son agudos –y así suman tres sílabas-), de la presencia árabe, del descubrimiento de nombres que jamás escuché… Pero ante la nómina, pienso en mi propio nombre, comprendo que nací en el mismo lugar (aunque unos años antes) y hasta siento cierta satisfacción (llena de sílabas) por el nuevo exotismo de mi nombre perfecto para lehendakari.

P.D.: Copiado el 24 de julio de 2009, día de san Juan Bautista, en El Diario Vasco. "Nacimientos Hospital Donostia" (San Sebastián): Arca. Aroa. Izaro. Jon. Luis. Oier. Oihana. Ohiane.

P.D.2: Leed El nacimiento, de Varlámov, novela breve y tolstoiana, publicada en la editorial Acantilado (2009). Sublime.

lunes, junio 22, 2009

Castillo de Acher

Bienvenidos al Castillo de Acher, observen las "almenas", Lourdes asoma por el collado.

El bucle de Patxi en la Punta Sur.

Feografiando la Punta Norte. Falta Pilar, que se recreaba en el último tramo de subida.

Una y otra vez nos encastillamos en Acher. En esta ocasión fue el domingo, fuimos Asun, Lourdes, Pilar, Imanol C., Patxi y yo.
En la subida recogimos bejines que cocinamos en la Punta Norte (2.390) en revuelto. (Mención especial para la botella de Alcorta de Patxi y un recuerdo para Andrea, hija de la jovencita Asun).
Una nueva emoción montañera llegó en la bajada, a las cuatro y cuarto, cuando conocimos a Mª Jesús y a Yolanda en el collado de salida del Castillo de Acher. Antes las habíamos visto llegar con dos amigas más a la cumbre. Y nos habíamos conjurado con el pan casero y el revuelto de setas:
-Ojo, nada de invitar, ni aunque suba Gisele Bundchen, ¡eh!
(Cuentan las crónicas que a Patxi se le quedó la sonrisa perfecta en la cara durante un rato pensando en Gisele, al menos hasta las cuatro y cuarto).
Mª Jesús tenía un tobillo roto y nada de bejín. Demostró en las horas siguientes una entereza envidiable para bajar y para esperar el rescate de la Guardia Civil en el refugio forestal del Castillo de Acher.
Sufrió con dignidad una bajada exigente arrastrándose de culo, con una pierna entablillada (entre dos bastoncillos plegables/plegados: embastonada), o acarreada a caballito, por Imanol y por mí. Cuando a las nueve menos cinco oímos el helicóptero, tarareamos a Wagner con Apocalipsis Now en la memoria.