martes, febrero 01, 2011

San Donato y la visibilidad


No es que san Donato fuera un santo especializado en legañas, glaucomas o miopes irredentos, no... Que también podía ser. Es que la cima de San Donato (1.494 m), que no llamaré Beriain (concededme esta manía -otra más-), el pasado domingo y día del cumpleaños de Asun y Susana, estaba nevada y cerrada, propicia para el esfuerzo de la mirada de cada uno.
Andrea y Asun, Pilar, Ángel, Imanol y yo. En algunos tramos, apenas se veían las huellas de los pocos que no se habían dado la vuelta en el intento. A veces el viento acompaña a los esforzados, esta vez no es que empujara nuestras velas, es que en el tramo más empinado de la ascensión soplaba amenazador, y (yo) temía por el panorama que nos encontraríamos en la meseta cimera. Pero el viento se movía débilmente arriba.
En el interior de la ermita refugio de san Donato y san Cayetano, espejeaban los cristales de hielo en las paredes raseadas y pintadas de blanco. Guardados dentro de esa nevera, dimos buena cuenta de las bebidas isotónicas, y me concentré tanto (no sé en qué) que ya no recuerdo ni los nombres de las dos botellas de tinto. Sí me acuerdo de que culminamos la hidratación con el sauternes angelino, y del estreno del licor de tapaculos 2010 que augura una dulce temporada de tragos. (Ruego a san Donato que me devuelva la memoria de los tintos).
Disfrutamos el chorizo salmantino (dulce y picante), el queso, la tortilla de patatas nonplusultra, el revuelto de hongos al calor del hornillo...
Bajamos por donde subimos, por la ruta del sur desde Unanu. Pero no merendamos donde desayunamos. Terminamos (otra vez) con el chocolate de Lazkao. Habíamos empezado en La Tahona de Irurzun (sí..., esas palmeritas integrales me están amanerando...).

P.D.: La fotografía es de Asun.
P.D.2: Andrea, si haces clic aquí, encontrarás otra entrada con otros vínculos (numerados) a San Donato. Todas las vistas que no viste...

5 comentarios:

mr. shy dijo...

Los temas Crónicas y Montaña evolucionan a deayunoalmuerzomerienda con el monte como testigo.

La denominación "bebidas isotónicas" se ha consolidado.

Apunto.

mòmo dijo...

¿Qué hay en el suelo? ¿Una bota? ¿¡Qué hicisteis allá arriba!?

iK dijo...

Esa insana costumbre vuestra de desayunar y merendar cuando váis al monte me está turbando...

J. dijo...

hidratarse en Siberia

Glo dijo...

Yo lo intenté muchas, muchas veces, pero finalmente me rendí a la evidencia de que jamás conseguiría que me pusieran un café suave.