lunes, marzo 31, 2008

El puma


Termina marzo, el tradicional mes de las plagas uruguayas. No hay más noticias de murciélagos rabiosos ni de bichos peludos; tampoco asoman los mosquitos del dengue y este año falló la cosecha del cascarudo rochense.
Pero tenemos un puma.
Copio los últimos párrafos de la noticia publicada en El País el 29 de marzo y firmada por Bonhomme. Tienen algo que me encanta. Y la frase final es perfecta.
"El cepo fue reacondicionado por funcionarios municipales y ayer lo colocaron en la zona donde fue visto el animal -cerca de una cachimba- donde se presume llega a beber.
Amalia Villalba, experta en esta especie, informó que cuando los pumas cazan animales grandes comen hasta quedar llenos y luego, durante la digestión, toman grandes cantidades de agua, por lo que buscan habitar lugares cercanos a corrientes de agua.
La trampa tiene en su interior una jaula pequeña donde se coloca una gallina como cebo vivo, para llamar la atención del puma, y se acciona cuando la víctima pisa un dispositivo que baja la puerta. La cacería no será rápida, dijeron las fuentes, y como se trata de un trabajo de paciencia y atención dos mujeres que viven en el lugar serán las encargadas de alimentar a la gallina y avisar cualquier cambio que ocurra.
Es posible que haya una falsa alarma porque las gallinas también son presas de animales como zorros, manos peladas hurones o comadrejas. En tal caso, se repone la gallina."

P.D.: Cacé la imagen en uruguay.blogalaxia.com/ fotos/puma
P.D.2: ¿Manos peladas hurones?

El colapso de la Galaxia Gutenberg

Ruiz Mantilla, de El País (de Madrid), pregunta. Philip Roth responde. Yo copio del Qué Pasa, de El País (de Uruguay) parte de la entrevista publicada el pasado 29 de marzo.
-¿Dónde están los lectores?
-¿Dónde? Mirando las pantallas de sus computadoras, las pantallas de televisión, de los cines, de los DVD. Distraídos por formatos más divertidos. Las pantallas nos han derrotado. Ahí está la competencia, la dura competencia. La de las pantallas.
-¿Cómo deben combatir contra eso los escritores?
-No lo sé. No me lo planteo seriamente. Sólo le puedo decir lo que ha ocurrido: que han ganado la batalla sobre las páginas.
-¿Tampoco confía en el tan alabado "Kindle”, el libro electrónico que acaba de aparecer ?
-No lo he visto todavía, sé que anda por ahí, pero dudo que reemplace un artefacto como el libro. La clave no es trasladar libros a pantallas electrónicas. No es eso. No. El problema es que el hábito de la lectura se ha esfumado. Como si para leer necesitáramos una antena y la hubieran cortado. No llega la señal. La concentración, la soledad, la imaginación que requiere el hábito de la lectura. Hemos perdido la guerra. En 20 años, la lectura será un culto.
-¿Y los lectores serán una especie de gente rara, de espectros?
-No, no, tampoco. Será un hobby minoritario. Unos criarán perros y peces tropicales, otros leerán. Como lo que es hoy leer poesía. Existen poetas, se les publica, pero los lectores de poesía son una minoría. Eso ocurrirá.
-¿Los escritores tampoco serán esas voces que cualquier sociedad necesita?
-Existirán. Pocos se ganarán la vida con ello. Pero no hablo del final de ningún género, como la novela, eso que se habla tanto. Hablo de la muerte del lector, lo que en Estados Unidos ya es un hecho.

Roth, el rival estadounidense pro Nobel de mi admirado McCarthy (no cuento al afónico Dylan), dice algo que no se terminan de creer muchos. La escritura en papel (libro, periódico…) no tiene futuro. Es el fin de la Galaxia Gutenberg, que auguró McLuhan. No consuela el convencimiento de que las personas necesitan historias, necesitan contar y que les cuenten para comprender y comprenderse, que el hombre es un ser narrativo… (García Márquez tituló la primera entrega de su fracasada autobiografía: Vivir para contarla).
En este contexto, me da vértigo la buena noticia del plan Ceibal en Uruguay, donde quieren entregar un ordenador portátil a cada niño (ya no es un libro…, un libro bueno). Viene Negroponte (el ideólogo del plan) a Punta del Este y el presidente Tabaré Vázquez habla de revolución, y yo le creo. Esto sí que es una revolución, y no la educación vareliana. Porque si los niños aprenden a leer en una pantalla, el libro o el periódico de papel será definitivamente un objeto de rancios universitarios, maniáticos, coleccionistas y fetichistas. Pasó el tiempo de quienes estudiaban caligrafía, tiembla el mundo de quienes aprendían tomando apuntes y leyendo de los libros.

P.D.: Hay que leer (todavía) “Por qué molestarse”, de Jonathan Franzen, en Cómo estar solo, editado por Seix Barral.

viernes, marzo 28, 2008

Lo normal, el Guepardo, algo de montaña y la soledad: la televisión


A mi padre siempre le ha sorprendido cuánto se hace el amor en la televisión (cualitativa y cuantitativamente, como dirían los sociólogos) o, mejor dicho, cuánto se practica el sexo.
RÉPLICA: “Es la vida misma, la realidad, ¿no?”
Pero mi padre no lo ve tan claro: “Yo cago todos los días, y en la tele no cagan todos los días”.
La televisión ha conseguido dar rango de normalidad, de cercanía, a cosas insólitas o imposibles en nuestra vida. Así, desde House, por repetición, sé qué es una vasculitis; a golpe de documental, conozco vida y milagros del cocodrilo del Nilo; y he visto miles de asesinatos y cuerpos muertos en la televisión (en CSI, veo, además, cómo los despiezan), aunque en la vida real me bastó con ver cinco cadáveres y aún no he sido testigo de ningún asesinato.
¿Aceptaremos que la televisión condiciona poderosamente nuestro estilo de vida?
RESPUESTA NEGATIVA: “No, no es la tele, es la familia”.
¿Cuánto tiempo dedicas a tu familia y cuánto a la televisión? ¿Comes con tu familia o con la televisión? ¿Prestas la misma atención concentrada a la charla de tu familia que a los diálogos de tu serie favorita?
¿Y de qué familia hablamos? ¿De la propia (en muchos casos ausente) o de los modelos de familia que vemos por televisión?
OTRA RESPUESTA NEGATIVA: “No, no es la tele, es la escuela”.
¿Qué escuela? ¿La de los profesores sin autoridad y la permanente reforma educativa? ¿La de los compañeros de escuela que vieron ayer por la noche en la tele…?

Yo, que veo mucho la televisión y que soy un amante confeso de la naturaleza, reconozco que cambio de canal en cuanto veo el Guepardo (sí, con mayúsculas) cazando la Gacela (insisto). Decidme: ¿cuántas carreras del Guepardo habéis visto? Muchas, ¿verdad?, pero cuántas habéis vivido, en cuántas habéis sido verdaderos testigos.
Otro ejemplo. Del Guepardo a la montaña. La gente disfruta viendo montañas y épicas montañeras en la televisión. Pero no les pidas que disfruten con el esfuerzo en la montaña. Vivimos como espectadores solitarios de un mundo extraño (pero reiterado) y ajeno. Llevamos una suerte de vida contemplativa paralela con la televisión (los cartujos de la pantalla). Conocéis a mucha gente que vive sola, seguro, pero ¿conocéis a alguien que viva solo sin televisión?
La voz de la sabiduría popular (nacida antes que la televisión) dice que la gente es ahora más infeliz que antaño, porque hoy sus ilusiones son más grandes y más falsas. ¿Quién alimenta esas ilusiones? Dice David Foster Wallace que la televisión (y la cómoda soledad del espectador). Y da miedo.

P.D.: Hay que leer “E unibus pluram”, de David Foster Wallace en Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer.
P.D.: En la imagen (¡clic!), Julen y Patxi, que viven el esfuerzo.

jueves, marzo 27, 2008

Manejo de distancias


Agradezco a Imanol, que me nutre con mensajes curiosos como éste:
"Si miras esta imagen desde tu silla sentado frente al ordenador, la Sra. Cólera está a la izquierda, y la Sra. Calma está a laderecha.
Ahora, ponte en pie y aléjate dos o tres metros de la pantalla… y aquí tienes. ¡Ellas han cambiado de sitio! La ilusión ha sido creada por Phillippe G.Schyns y Aude Oliva de la Universidad de Glasgow.
Sugiere que lo que vemos no es siempre lo que tenemos delante…".

Tengo delante el ordenador, la taza de café, la funda de la computadora, Chevengur, Trilogía de Auschwitz, un teléfono y una lamparita. A dos o tres metros, el ventilador.

Hurras y vivas

Adiós al ¡hip, hip, hurra, o al ¡tres hurras por…! (Como decir ¡albricias! cuando te dan una buena noticia).
Una honda investigación (google) brinda estos tres primeros resultados con “Hurra”:
-La definición de hurra;
-Un hurra por Rajoy;
-Bolivia: ¡Hurra!, más gas al Brasil.

El ¡Viva! es un resabio de tiempos belicosos. Algunos aún recuerdan el ¡Viva la muerte! de Millán-Astray que elevó definitivamente a Unamuno. ¡Viva la legión! ¡Viva la revolución! (Conviene apreciar que, si la revolución merece un ¡viva!, está envuelta en calor y mosquitos, promete ser la última y los hombres revolucionarios mal afeitados dejarían de ser revolucionarios por una mujer). ¡Viva México, cabrones! (el mejor ¡Viva! nacional, todos quisiéramos ser mexicanos para gritar esto); otra cosa es el devaluado ¡Viva España!, que se grita ¡Vivas paña!, y hoy gritan el rey Juan Carlos I, los militares y grupos de muchachos que comparten la pasión por el pelo muy corto y los bates de béisbol.

P.D.: Pero siempre nos quedará ¡Viva México, cabrones!

miércoles, marzo 26, 2008

Soy prosaico

Tengo conocidos que resuelven una conversación/discusión con una palabra. Estilistas de la palabra.
Hablábamos de los “nuevos” pecados: la contaminación, el tráfico de drogas, la manipulación genética… Yo había leído la noticia en el mejor lugar posible para el caso: El País de Madrid. No hay ironía en mi elección. El País nunca informa de religión, concretamente de la religión católica. Y sólo escribe de pecados cuando se refiere a la religión católica.
Le confesé que en El País decía que...
Después de un toma y daca, él me retrucó:
-¿El bien, el mal? –y la estocada-: No seas prosaico.
Había cierto hartazgo desdeñoso en su tono.

Viejos platudos y un avión

Ayer disfruté como lector de El País (de Uruguay) con dos noticias dignas de taller de creación literaria.
-La de los viejos y platudos senadores de la izquierda divina: Mujica y Topolanski (marido y mujer).
-La del avión.
Bautizaron el primer Bombardier de Pluna S.A.
La aerolínea local incorporará siete aviones canadienses
Fue bautizado ayer el flamante avión incorporado por Pluna S.A., en una ceremonia realizada en el Aeropuerto de Carrasco, donde participó el presidente Tabaré Vázquez y varios integrantes del gobierno.
La llegada de esta aeronave es parte del negocio por U$S 180 millones que Pluna S.A. concretó con la empresa canadiense Bombardier -con la garantía de Pluna Ente Autónomo- para incorporar un total de siete aviones a la flota.
Matías Campiani, gerente general de Pluna S.A., recordó que la historia de la empresa . . . continúa.

Y ahora un relato fantástico.
Imaginad que existe un país en el que es noticia de primera página que una empresa compre siete aviones (quizá hasta aquí no es tan fantástico). Pero es tan importante la noticia que, cuando llega uno de los siete aviones, preparan un bautismo para el primer avión. Y el presidente del país acude para hacerse la fotografía junto al avión.
(Secuela: la fiesta de 15 del Bombardier).

P.D.: Flamante.

lunes, marzo 24, 2008

Canciones "nolvidables"

"El barón de bidet" (ahora bidé), de La Trinca.
Nunca he rogado que la gente abriera una dirección de youtube. Hoy lo hago, no os arrepentiréis. (Nostalgia para unos, divertimento para todos).
"Este es el relato exacto del barón y su artefacto..."

viernes, marzo 21, 2008

El vaso de plata


Tengo tres libros que no se pueden perder.
-Una Biblia, Nácar Colunga, de 1967.
-El vaso de plata, de Marí, en Pre-Textos, 1992. Me lo regaló Peter. Es un libro raro porque apuesta por el bien (y tiene uno de mis relatos favoritos: "Sufrir con paciencia las flaquezas y molestias del prójimo").
-En Siberia, de Thubron, en Península, 1998.

Estoy muy contento, porque se reeditan En Siberia y El vaso de Plata.

P.D.: En la imagen, otro imperdible; y uno de los mejores críticos literarios que conozco.

Gusanos urticantes y murciélagos rabiosos

Me gustaría escribir gusanox, en plan ciencia ficción, y ya lo he escrito. Estaban ahí, en Barrio Sur, Montevideo, el 14, el 15, el 16, el 17 de marzo; pero salieron en la televisión la mañana del 18. Tuvieron sus minutos de fama. El barrio estaba plagado de lo que en el Canal 12 llamaron “gusanos con pelitos urticantes” y en el Canal 10 “bichos peludos” (acepción recogida también por El País). O sea, orugas. Y los vecinos quemaban matojos donde se arracimaban las orugas, las mataban a escobazos, las recogían con palitas… El 19, después de días de plaga y justo un día de después de salir en televisión (qué curiosa coincidencia), las autoridades fumigaron el barrio.
¿Pero cómo comparar unos “bichos peludos” con unos murciélagos rabiosos en Rivera, al norte de Uruguay, en la frontera con Brasil? Así se podía leer el 18 en El País:
"MURCIÉLAGOS CON RABIA EN LA FRONTERA
Están en el techo del BHU en Rivera, hoy los eliminarán
RIVERA | FREDDY FERNÁNDEZ
Un 10 % de una colonia de 3.000 murciélagos insectívoros detectada en el edificio del Banco Hipotecario, ubicado en pleno centro de la ciudad de Rivera, tiene rabia.
Esto obligó a las autoridades sanitarias a tomar una serie de medidas extremas que serán ejecutadas en las próximas 48 horas."
La noticia sigue… (y no, no se hagan los graciosos, los murciélagos no tienen problemas con el pasaporte).
Por cierto, en la versión digital de Norte, diario de Rivera, se puede ver que el asunto venía de días atrás: 17 de diciembre de 2007.
(Las señoras de Rivera están cansadas de sacarlos a escobazos de las casas).
Obviamente, la promesa del subtítulo, “hoy los eliminarán”, no se cumplió. Fredy Fernández es un confiado o un ingenuo que se dejó embaucar por las "medidas extremas".

Confieso que estaba al acecho con los cascarudos rochenses, con los mosquitos y grillos montevideanos (las cucarachas son ya una comunidad asentada), pero me han sorprendido las orugas de Barrio Sur y los murciélagos rabiosos.
Por si acaso, me he comprado hoy el Off, el repelente de mosquitos, porque no hay dos sin tres.