jueves, marzo 27, 2008

Hurras y vivas

Adiós al ¡hip, hip, hurra, o al ¡tres hurras por…! (Como decir ¡albricias! cuando te dan una buena noticia).
Una honda investigación (google) brinda estos tres primeros resultados con “Hurra”:
-La definición de hurra;
-Un hurra por Rajoy;
-Bolivia: ¡Hurra!, más gas al Brasil.

El ¡Viva! es un resabio de tiempos belicosos. Algunos aún recuerdan el ¡Viva la muerte! de Millán-Astray que elevó definitivamente a Unamuno. ¡Viva la legión! ¡Viva la revolución! (Conviene apreciar que, si la revolución merece un ¡viva!, está envuelta en calor y mosquitos, promete ser la última y los hombres revolucionarios mal afeitados dejarían de ser revolucionarios por una mujer). ¡Viva México, cabrones! (el mejor ¡Viva! nacional, todos quisiéramos ser mexicanos para gritar esto); otra cosa es el devaluado ¡Viva España!, que se grita ¡Vivas paña!, y hoy gritan el rey Juan Carlos I, los militares y grupos de muchachos que comparten la pasión por el pelo muy corto y los bates de béisbol.

P.D.: Pero siempre nos quedará ¡Viva México, cabrones!

7 comentarios:

Ander Izagirre dijo...

A mí me gusta el equívoco de aquel castillano enardecido en un mitín: gora Euskadi hastaKalkuta!

eresfea dijo...

Y qué decir del grito a favor del terrorismo:
"¡Gora ETA militarra!".
Trasmutado en:
"¡Quién me ha robado mi guitarra?".
(Y todos respondieron al guitarrista:
"¡Gora!").

Ander Izagirre dijo...

No, "quién me ha robado" suena bastante distinto. En realidad, el guitarrista flamenco subió al estrado en el mitin (no mitín) de HB y gritó:

¡Óndetá miguitarra!

Y, sí, todos respondieron: ¡Gora!

(Y aquella famosa pancarta que en 1973 daba la bienvenida al presidente argentino Héctor Cámpora, de visita en El Pardo, aquella pancarta gloriosa que decía... "Franco-Cámpora").

eresfea dijo...

"Óndetá", amén.

J. dijo...

y el viva borbón ¡viva er beti manque pierda!

EL PRESO CRÁTICO dijo...

¡Y viva la fiesta!

Jota Efe dijo...

Donde termina Bulevar Artigas está la casa, preciosa, que fuera de Juan Zorrilla de San Martín, "el poeta de la patria", y hoy es un museo encantador. En la casa luce la leyenda del escudo familiar de los Zorrilla: "Velar se debe la vida/de tal suerte que viva quede en la muerte". Es el ¡Viva! más lleno de vida que conozco.