lunes, enero 28, 2019
jueves, enero 24, 2019
Izaga (1 330), Gambella (1 256) y Santa Ágata (1 208)
| Bajada de Izaga hacia Gambella y Santa Ágata. Fotografía de Pilar. |
La ausencia de pinturas balizadoras se convierte en una bendición para los caminantes solitarios. El descenso de Santa Ágata (o uno de sus ascensos), tiene un escalón intermedio que se salva por una senda muy bien trazada y que coloca a las puertas de Mugajarreta. Nosotros habíamos salido de Ardanaz y allí regresamos contorneando por el nordeste la montaña primero por senda, después por pistas.
| Cima de Santa Ágata y barrera previa al este, entre robles y bojes. |
miércoles, enero 16, 2019
Paseíllos por los corredores de Peñas de Aya
| Dejamos la opción del corredor Txurrumurru, marcado por las hiedras contra el granito. |
| Desde Erroilbide, con la mirada puesta en San Sebastián. |
Tras un almuerzo cimero, descendimos al parking de Arditurri. Primero por la normal de Aritxulegi, hasta la senda GR121. Desde ese punto, bajamos por un camino casi perdido entre tojos hacia la PR-Gi 1009, que dejamos pronto para descender por senda sin balizamiento hasta el enlace con la SL-GI 1007, que recorre el viejo coto minero de Arditurri y pasa por el monumento Plenitud y vacío.
miércoles, enero 09, 2019
Tirando de la cadena en la Higa de Monreal (1 289)
| Ultimo anclaje de la cadena, casi en la cima de la Higa de Monreal. |
El 3 de enero de 2019, Pilar, Patxi y yo cumplimos con una vuelta circular (con tirabuzón) en la Higa de Monreal (1289). Ascendimos por la pista de Malpica (primero pinos, después encinar en el entorno de Diablozulo, y precioso hayedo con boj bajo el collado de Txapaeta); desde el collado, subimos por la senda sur, asegurada con una cadena en los tramos más verticales o resbaladizos. Almorzamos en el balcón de santa Bárbara y, como el camino de ascenso estaba seco y seguro, evitamos el descenso por la senda del norte, que cruza una y otra vez la pista de la antena repetidora de la cima. Volvimos sobre nuestros pasos (el tirabuzón en la ruta circular) y bajamos hacia el collado de Txapaeta para tomar la senda hacia el este hasta el punto de de partida, en la segunda curva de la carretera de ascenso de Monreal a la antena de la Higa.
sábado, enero 05, 2019
martes, diciembre 25, 2018
¡Feliz Navidad!
Los tres Magos han desensillado de los camellos, han estirado las piernas y se encaminan hacia el poniente.
(Bestias, pajes, regalos y demás parafernalia acompañan al feógrafo en retaguardia).
(Bestias, pajes, regalos y demás parafernalia acompañan al feógrafo en retaguardia).
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Conceptos visuales,
Montaña,
sin gepeese
lunes, diciembre 24, 2018
Misterio
"No seamos charlatanes y digamos con franqueza que en este mundo no se entiende nada. Solo los charlatanes y los imbéciles creen comprenderlo todo." Chéjov.
miércoles, diciembre 12, 2018
Cebado de buitres con carretilla
Con las últimas luces del 6 de diciembre, cientos de buitres leonados sobrevuelan el pueblo de Bigüezal (Navarra). Los cazadores han terminado su jornada y, en una bajera abierta al borde la carretera, pelan y destripan jabalís y corzos. Llenan una carretilla de obra con las entrañas y el extremo de las patas de sus presas, la acarrean a unos cien metros de distancia y arrojan los desechos de la caza por una ladera. Docenas de buitres leonados reciben el alimento con una confianza digna de palomas.
viernes, noviembre 30, 2018
Y después, la noche
Sábado 24-XI-2018. Fotografía de Ángel.
miércoles, noviembre 21, 2018
El lugar de la conciencia
Fue uno de esos hombres que se gustan y saben que gustan. Había había sido un modelo de cabeza muy cotizado (publicidad de champú, sobre todo). Por eso, quienes lo conocían de verdad no se sorprendieron de su cambio de personalidad cuando llegó la calvicie por la quimio. Se quedaba ensimismado con el índice de la mano derecha sobre el punto más elevado de su cabeza y entonces empezaba a dibujar un círculo pequeño con el dedo, siempre en sentido antihorario.
Los sobrinos, unos melenudos con mucha guasa, le preguntaban por qué se daba cuerda así.
Y él, sin decir nada, seguía girando en el remolino indomable de su conciencia. Es terrible no gustar y saber que no gustas.
Los sobrinos, unos melenudos con mucha guasa, le preguntaban por qué se daba cuerda así.
Y él, sin decir nada, seguía girando en el remolino indomable de su conciencia. Es terrible no gustar y saber que no gustas.
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