viernes, abril 21, 2006

El tiempo de los huevos


Sé que alguno leerá el título con exclamaciones y mirando con desazón hacia el cielo... Y sí, no me basta con los clásicos huevos de pascua. Los huevos de la imagen tampoco son "fatales" (como los de Bulgákov), son de zorzal, pero en mi pueblo decimos malviz.
Sé que Carlos y Miguel, padre e hijo, los mirarán con gusto. Pido perdón por esa mano desproporcionada en el enfoque, pero tenía que apartar la maleza. Fue en Santiagomendi, Guipúzcoa primaveral, el Viernes Santo.

3 comentarios:

Miguel dijo...

Esa foto me recuerda un magnífico cuento que narra las peripecias de un niño donostiarra con un huevo de zorzal.

nomeacuerdo dijo...

La envidia que producen estas anotaciones primaverales, con verde, huevos y aire puro, frente a mis notas nocturnas, urbanas, insomnes y cargadas de trabajos imbéciles e imbéciles en el trabajo, es enorme. Envidia sana, eso sí. Disfruta por mí.

Ali dijo...

Son hermosos,pero lo mas lindo es que tienen vida. Dale: segui deleitandonos con esas "anotaciones primaverales" al decir de Nomeacuerdo.