miércoles, mayo 24, 2006

Adam Bodor


Leo dos novelas a la vez, los dos únicos libros de Bodor traducidos al español (ambos en El Acantilado). Leo muy despacio, son obras breves y me da pena terminarlas. Por momentos su prosa es veloz como una riada (sobre todo en La visita del arzobispo), en otros las descripciones me recuerdan la prosa del siglo XIX (especialmente en El distrito de Sinistra).
Estoy cautivado por algunos episodios, por algunas imágenes, por la fortaleza de algunos personajes, por... Impresionado.
Pongo un ejemplo que me ha cautivado. El personaje vuelve a las montañas después de mucho tiempo, y encuentra la senda de nieve prensada que dejaron sus esquís. Imaginad un suelo boscoso de verano. Se ha derretido casi toda la nieve, excepto esa huella helada, las nieves perpetuas del paso solitario de un hombre con esquís. El personaje hace memoria. Sus huellas son pasado y presente.
Me elevo. Pido disculpas, Adiós.

3 comentarios:

mr. shy dijo...

Uf. Demasiado bucólico. Espero que cuando se hubiera derretido la huella helada no quedase la marca de la pisada en la hierba.
Consume literatura que no tenga que ver con hombres solitarios y montañas y pasadospresentes. Aunque bueno, la cabra siempre tira al monte.

eresfea dijo...

¡Ah, urbanitas!

MikalSalundru dijo...

A mi también me apenó tanto terminar los libros de Bodor que enseguida los volví a leer. Lo que me fascina de Bodor es su habilidad para crear unas atmósferas tan oníricas y, a su vez, conseguir que resulten tan reales por la contundencia de su prosa. Hay muchas imágenes que me sedujeron, aunque no particularmente por su poesía, como te ha sucedido a tí con la de los esquís marcados en la nieve. Por citar una: en La Visita del Arzobispo, el capellan castrense transportando, escondido en su entrepierna, un frasco de vidrio que contiene un trapito chupado por Natalia Vidra (la mujer que perdio el pelo de todo su cuerpo por un rayo) para entregárselo a su marido Sebastián, recluso en el Recinto de Isolda para enfermos de pulmón. ¿También lo encuentras bucólico, Mr.Shy?