jueves, agosto 08, 2013

Tebarray (2.886): desde Respumoso a Bachimaña, por los ibones Azules

Ante el ibón Azul Inferior ¡superior!
Tebarray tenía 2.916 m de altitud la última vez que subimos, pero en un par de años hemos descubierto que ha encogido en los mapas hasta los 2.886 m. Eso de que el desnivel acumulado desde el refufgio de Respumoso no superara los 800 metros nos marcó hasta el ritmo el 29 de julio. Lourdes, Pilar, Álvaro, Ángel y yo salimos tarde y despacio (pero lento) hasta el collado de Tebarray (crampones en el último tramo); subimos a la cima Tebarray sin mochilas, sin crampones, sin jadeos, cómodamente, casi en plan "hola, qué tal, pasaba por aquí..., por cierto, me encanta tu pelo". Después bajamos al collado del Infierno y, a lo loco Julián (que se decía antes), hasta poco antes del ibón Azul Superior, donde almorzamos tan ricamente (mención especial para el tinto Callejo que trajo Lourdes hasta Respumoso y que, desde allí -¿se extraña alguien?-, cargó otro con poca personalidad en la mochila durante la jornada).
Pirámides: a la izquierda, Llena Cantal; a la derecha, Tebarray.
En bajada de Tebarray, ante los Infiernos, Garmo Negro, Algas y Argualas.
Hacia Bachimaña, con picos para el examen de agudeza visual. ¿Marcadau, Aratille (Gran Pico de), Alphonse Meillon?
En el ibón Azul Inferior hubo de todo: desde amanerados que se limitaron al mojado de pies hasta la bañista completa con ayuda de cámara para el cambio de vestuario.




Y llegamos a dormir al excelente refugio de Bachimaña, donde fuimos felices sin necesidad de cenar perdices.

2 comentarios:

Sergio dijo...

El ibón azul. La verdad es que yo también le hubiera puesto ese nombre.

Ander dijo...

Tebarray fue mi primera montaña pirenaica, en 1992, a los 16 años, con Josema, su hermano y su padre. Qué arrecuerdos. Entonces me dio un poco de rabia que le faltaran poco para los 3.000 metros pero ya me quedo más tranquilo que en realidad le faltan más, je.