jueves, enero 10, 2008

“Quiero hacer significar”


La pedantería del título quiere llamar la atención ante un hecho singular. Histórico en la medida de mi vida: es la primera vez que Patxi me hace una fotografía en el monte sin que me dé cuenta. Hasta ahora siempre vi cuando me fotografíaba, siempre le dije que no me cortara los pies, y siempre me los cortó. En esta ocasión me cortó los pies y lo que no voy a escribir. Pero hay que reconocerlo: es un fotógrafo felino.
Fue el 30 de diciembre del año pasado, en el escenario del nacedero de Urederra.

8 comentarios:

pelopatrás dijo...

Patxi, ese fotógrafo en la sombra... :)

Besos

Ander Izagirre dijo...

La reposada venganza de Patxi: ¡apareces ensartado en la rama!

gusiluz75 dijo...

Vamos a ver si me aclaro:
Eresfea, el uno de enero estabas en un monte vasco y ¿el 5 en Galicia?
Lo tuyo del Camino de Santiago es todo un reto. Ahora comprendo por qué vas todos los años. Para ver cómo reduces el tiempo de llegada año tras año, ¿no?
A ver si nos vemos en febrero antes de tu marcha...

wolframio dijo...

La perdida de visión lateral es uno de los síntomas clásico del abandono de la juventud por la edad adulta. Dicen algunos especialistas que no tener móvil lo agraba...

Duquito dijo...

Me pregunto si Patxi tendrá otras fotografías ocultas que tomó sin que lo notaras. ¿Y algún video? ¿Cuánto dinero pedirá por ellas? Voy a chequear en You tube.
¡Feliz año eresfea! ¡Nos vemos en Montevideo y vamos por unas medialunas calentitas!

The last Chans dijo...

Eresfea: En un hospital de Wellington, Nueva Zelanda, murió hoy a los 88 años Sir Edmund Hillary, el que llegó a la cima y olvidó fotografiarse. Dedíquele unas líneas, sus lectores se lo agradecerán. Salvo que creas en lo de Mallory.

eresfea dijo...

Last, lo he visto en la televisión. Una pérdida..., una gran pérdida si con su muerte muere su épica.
Ese trabajo es tuyo. Un abrazo.

missy dalloway dijo...

¡Pero qué patillas, Eresfea! ¡Estás hecho un Curro Jiménez andador! Mira, igual nos vemos por el aeropuerto de Montevideo, ¡quién sabe!