Salimos un poco más adelante del cruce que marca el desvío a Gabardito en la carretera que se adentra en la Selva de Oza (950). O un poco antes del centro de interpretación del "megalitismo". El camino se hace incómodo, tal vez por el calor del viento sur entre los pinares, o por esa sensación de pista abandonada... Pero da un descansillo entre campas y hayedos. A partir de ahí la senda, más montañera, sube con la meta evidente del collado bajo de Lenito (1.716).
En la cima, al socaire, cocinamos las setas recogidas en la subida (rovellones, algunos champiñones, la primera lepiota de la temporada, algunos bejines...). Las comemos con huevos fritos, chorizo y queso. Todo remojado con la ayuda de nuestro isostar favorito: el Colegiata 2009, ¡ese tinto!
Volvemos por la ladera norte, se bajan tres "escalones" preciosos hasta llegar en dos horas y media al Camping de la Selva de Oza (1.140). Una vez en el asfalto, Pilar para una camioneta y la bajan más allá de la Boca del Infierno (cinco kilómetros) para volver en su coche y recogernos a los demás. (¡Or-ga-ni-za-ción!).
3 comentarios:
Entre el "Isostar" y las "barritas energéticas" que encontráis por el suelo, dais una envidia que no veas.
Muy majo, el Lenito. Pero más agradecido con nieve. Cuando esta primavera fuimos con los niños a Siresa, hicimos la travesía de la Calzada Romana sobre la Boca del Infierno. Mi querido amigo AG equivocó el sendero y se llevó a niños y mujeres... ¡a la ruta del Lenito!. Y me dice: "claro, claro, la Calzada... estaba lleno de piedras". Suerte que alguno tenía algo de cobertura, porque de lo contrario te los habrías encontrado durante la subida: Una Arcadia bajo el Lenito.
Todo llegará, Sergio, todo llegará.
Precioso escenario, IK. Tengo pendiente una travesía de Linza a la Boca del Infierno, pasando por Forca y Rincón de Alanos...
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