martes, noviembre 30, 2010

Tres miles en Aralar: Uarrain, Alborta y Tutturre

Hace muchos años que me decidí por una vista de las Malloas de Aralar: la que se contempla desde Tutturre. El domingo 28 de noviembre Karmele, Lourdes, Pilar, Susana, Ángel, Jesús y yo llegamos para mirar desde allí, entre otras cosas. Las cosas más fáciles de explicar son el almuerzo en una cima nevada, o la sensación de conquista amable. De las difíciles no daré cuenta hoy, pero ahí queda esta fotografía de Pilar, que contará algo.


Y dos versos: "subí tan alto tan alto,/ que le di a la caza alcance."

El otoño se divide en dos: el de las hojas de colores en los árboles y las cosechas micológicas a ras de tierra, y el de los árboles (caducos) pelados y las nieves ocasionales. El domingo estrenamos este periodo en la nieve del extremo más cómodo de las Malloas. Subimos Uarrain (1.222), Alborta (1.228) y Tutturre (1.282): tres miles. Disfrutamos de una ventana de buen tiempo entre temporales de nieve. Sólo en la ascensión de Alborta nos sacudió el paso de un frente con algo de nieve, y de nuevo Pilar le dio a la imagen alcance.



Y bajamos.

martes, noviembre 23, 2010

Empanada de fin y final

Que un hombre tenga principios quedó algo desprestigiado desde los tiempos del pensador Marx (Groucho, no Karl). Tampoco parecen tan importantes esos principios si se comparan con los medios, con los finales y con los fines; y de eso hay mucho escrito gracias a la pregunta: “¿El fin justifica los medios?”.
Hemos comprendido más de las posibles respuestas a esta cuestión gracias a Fernando Alonso, ahora sabemos que la posición en la poole y la salida (los principios) no significan tanto como el banderazo final.
También podemos aprender en la televisión con ese anuncio de peregrinos a Santiago, inocentes condenados a la pena de muerte en EE UU, que ahora, bien vivos, terminan el Camino en Finisterre (aquel confín) y beben Aquarius con sed de justicia. Uno de ellos cuenta: “Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen orgullosos y tú lloras. Ve y vive tu vida de forma que, cuanto tú mueras, seas tú el que sonría y todos a tu alrededor lloren”. Emotivo…, pero encuentro una rebaba de egoísmo, de “misión cumplida” y “el que venga detrás…, ¡que arree!”. Me gustan más estos versos del siglo XV: “Partimos cuando nacemos,/ andamos mientras vivimos,/ y llegamos /al tiempo que fenecemos; /así que cuando morimos /descansamos.”
Creo que aún se puede mejorar el final persiguiendo un fin más generoso para los demás hasta el remate (“¡Hasta el infinito y más allá!”). Conozco la historia de un irlandés que a su muerte dejó preparado el funeral (esto es lo que llamo previsión…) para los amigos: viaje en avión a Pamplona y hotel de media pensión durante la semana de juerga de los Sanfermines. Un fenómeno, eso sí que es distinguir el fin y el final.
Este funeral irlandés ha vuelto a mi cabeza por la línea que leí en un diario, otra manera de acercarse a la crisis irlandesa. Se daba cuenta de un dicho irlandés que, más o menos, se escribiría de esta manera en español: “Disfruta de la vida, que vas a estar muerto mucho tiempo”.
En fin, he aquí el punto final: “.”

sábado, noviembre 20, 2010

"Angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy"

"Angels", "lolitas", "boylover", "preteens", "girllover", "childlover", "pedoboy", "boyboy", "fetishboy" o "feet boy"...: todos estos palabros no aparecen habitualmente pintarrajeados por el lado interior en las puertas de los baños masculinos de los bares, y eso que ahí estás solo, con el asunto en la mano y quizá algo ebrio. O sea: "inspirado" para la escritura. En fin, si tu búsqueda en el teclado va más allá de la puerta del cagadero, ha llegado el momento de hacerte mirar eso pequeño que tienes colgando: el cerebro, no el asunto.

jueves, noviembre 11, 2010

Bobo

Una de las dos jóvenes sentadas en el banco pregunta (con trato de usted) la hora a un caminante, un cuarentón de alopecia cicatrizada. Él, en vez de darle la hora, se señala el pecho con las dos manos y dice con sonrisa delicuescente: "No me importa que me digas de usted, pero eres la primera que me lo dice".
(Pamplona, 29-9-2010).

miércoles, noviembre 10, 2010

Ensalada

Tengo el celebro para pocas cerebraciones. Pero hay una ensalada de imágenes, noticias y pensamientos absurdos que quiero reunir en una entrada.
-OLAS. Ya no se puede decir aquello de que "olas eran las de antes". Al menos conviene esperar unos días... Aquí tenéis tres fotografías que llenan el tiempo.
-HONGOS. Como diría Peter: "Inopinadamente...". Llegó un golpecillo el pasado fin de semana y traigo una fotografía de Imanol E., a la espera de que me envíen más.
-BIBLIOTECARIOS. El bibliotecario es el que trabaja en una biblioteca. Generalmente salvó unas oposiciones y estudió Biblioteconomía. Pero, ¿por qué esa tendencia a pensar que el bibliotecario lee? Se puede ser blibliotecario sin leer un libro al año, como el 50% (aprox.) de los españoles.
-GONCOURT. Hace un par de días que los muchachos que se reúnen en el restaurante Drouant, han decidido que el Goncourt de este año es para Houellebecq. La novela ganadora se titula La carte et le territoire, así que no arriesgo mucho al alardear de mis conocimientos y escribir que Anagrama la publicará como El mapa y el territorio.
-CONSEJO. No os fiéis de la gente que dice "proactivo".

 

miércoles, noviembre 03, 2010

Trasplante de corazón (otoñal) y esquela

Sólo dos apuntes.
J. en su blog se ha convertido en el doctor Barnard de este otoño. Es un goce para la vista seguir los latidos de este corazón: pin, pon.

La esquela (la del medio) de ABC que me ha enviado Imanol hoy. Clic en la imagen...

martes, noviembre 02, 2010

Todos los Jálogüins

Los zombis huyen de la lluvia. Escribo esto porque no vi a ninguno por la mañana del 1 de noviembre, día de Todos los Jálogüins y día de chubascos, y porque puede ayudar para su exterminio provocando lluvias con ioduro de plata (al estilo descontaminador olímpico chino).
Dirán los estudiosos de los zombis que soy un simplista y un dogmático, que trabajo sin rigor científico, porque sólo manejo la experiencia repetida dos años (2009 y 2010) en Irurzun (Navarra) y el libro Zombi. Guía de supervivencia; dirán, quizá, que estas criaturas migran, que no tienen por qué aparecer siempre en el mismo lugar el 1 de noviembre... Pero, para mí, la muchachada jalogüinera del amanecer en cafeterías tiene cierto repelús al agua, y más cuando viene con viento frío.
Qué flojera de zombis, dirá alguno. Pues sí.

P.D.: EGR trabajó viernes y lunes, con aprovechamiento.

miércoles, octubre 27, 2010

Herramientas de EGR: el apoyo polivalente


Arquímedes dijo, no sé por qué lo imagino exclamando: “¡Dadme, dadme un punto de apoyo y moveré la Tierra!”. El EGR muestra, ahí lo tenéis, intenciones más modestas en el apoyo. La agudeza visual de algunos permitirá distinguir Macroplepiota procera y Lepista nebularis, o sea: lampernas, galampernas, parasoles, apagadores, matacandelas, lepiotas; pardillas, grisetas, ilarrakas. Otros (quizá quienes jamás vieron una imagen en 3D en aquellas láminas de moda en los 90) se consolarán como agoreros: EGR está acabado; EGR malo; se dio a la bebida; si sigue así..., terminará “tirado en el arroyo”. Bien, he de decir que la imagen muestra otras virtudes del Arroyo: a falta de bastón, siempre se puede recurrir a la botella de bebida isotónica como elemento de apoyo y no quedar tirado. A eso se le llama elemento polivalente, y te deja polivaliente después de beber el contenido.
Esta imagen del 22 de octubre desmiente algunos tópicos vinculados a los seteros que se mostrarán estos días en los periódicos (otoñea y toca reportaje de setas en los suplementos):
-El uso de bastón no forma parte del perfil obligatorio.
-La cesta de Caperucita se sustituye por las bolsas de tela (polivalentes y más discretas), que se pueden revolear para la difusión de esporas; y por la mochila manoslibres (recomiendo una capacidad de 40 litros), tuneada con un tupper enorme en el interior, que da rigidez y capacidad para depositar las bolsas de tela llenas de…, y permite portear el isostar polivalente, cocina, hornillo de gas y otros elementos (huevos, aceite de oliva, pimentón de La Vera para los rovellones, pimienta…).
-La soledad del setero de fondo. No sé por qué se identifica al setero con un solitario huidizo y egoísta que se escabulle de las miradas para no compartir su botín. EGR trabaja acompañado sin problema, ¡incluso acompañado de navarros!
Alguno dirá: “EGR muestra un paisaje que conozco. Voy p’allá a por setas”. A ver…, EGR es un catálogo de errores en sí mismo, y no tiene problemas en confesar que el lugar de la imagen es el entorno de Beluta, en el extremo más suave de las Malloas y accesible en coche desde Baraibar. Y lo cuenta, entre otras cosas, porque allí guisó (lepiotas con tocineta y cata de ilarrakas en revuelto) y almorzó en compañía de Asun, que fotografió; mas no recogió. La recogida fue en otros pagos; navarros, of course.

P.D.: Si has visto en la fotografía los rovellones, vamos bien; si has visto otra diferente y sabes cómo se llama... ¡matrícula de honor!

P.D.2: Ander trae a Tom Jones a favor del uso de la cesta. Merece la pena escuchar otros argumentos.

martes, octubre 26, 2010

La semana mágica

Arce, fresno, roble, haya... Pilar tomó la fotografía el sábado en la ladera sur de la sierra de Leire.

Cervantes escribió que las estaciones eran: primavera, verano, estío, otoño e invierno. Quien quiera comprender lo del estío puede mirar el paisaje manchego en tiempo de rastrojeras a la espera de la vendimia... con el sol en la nuca (conviene no olvidar el botijo).
Yo incrustaría el otoño del color en el bosque dentro del otoño oficial (me encantaría encontrar una palabra corta, como estío, para referirme a ese momento). Porque, sí, el otoño empezó hace más de un mes, y, sí, dentro de una semana, durará más de otro mes... Y reconozco más complicaciones: esta semana mágica no se puede fijar en el calendario con antelación cuando el clima tiene sus caprichos; y me refiero al otoño del bosque atlántico en el País Vasco y Navarra (el omphalos de mi semana mágica).
Las señales empiezan con los arces rojos y amarillos, poco a poco los chopos amarillean, llega el fin de la temporada de castañas XXL, los robles dibujan abanicos marcando desniveles de color en las laderas y, para cuando te quieres enterar, ¡zaca!, ya se han caído las hojas de las hayas y sanseacabó.
(El micófago comprende entonces que terminó la temporada de hongos, que se refugiará en rovellones tardíos y negrillas bajo los pinos, en pie violetas y gamuzas...; que se abre el tiempo de espera para las setas primaverales de pradera).
En fin, sólo aviso de una de las noticias que más me llenan del año: la semana mágica de los colores en los bosques de otoño. Y no tiene nada que ver con El Corte Inglés.

P.D.: Dentro de una semana me empezarán a decir que tenemos que ir a Irati...

martes, octubre 19, 2010

Alba

Algún que otro domingo nos ponemos domingueros. Fue el pasado 17 de octubre. La nubosidad en Guipúzcoa era digna de frontal si entrábamos en un bosque. Así que Lourdes, Pilar, Álvaro, Ángel, Perni y yo fuimos hacia el sur. Llegamos a Pamplona y, desde allí, el norte se veía oscuro, pero no tanto... Además los informes meteorológicos anunciaban mejoría por la tarde. O sea, había que dar tiempo al tiempo, y paramos a desayunar en el bar y supermercado Valentín, en Zubiri.
(Recomendables las tostadas clásicas y las de jamón; el café buenísimo).
De allí a Eugui. "Descubierta" por un hayedo cercano al pueblo, donde hace años salían muchos hongos. Hoy entran y salen demasiados seteros con vocación EGR y el hayedo no da mucho, pero algo ofreció: ilarrakas, tres hongos, tres pie azules, lepiotas. Una vez cubiertas las necesidades micológicas mínimas para la cena, seguimos en coche hasta el collado de Urkiaga, donde empezó la segunda parte de la excursión dominguera. Íbamos a subir Okoro, pero el ventarrón del norte gélido trajo de nuevo nubes densas a las cimas y sólo quedaba la cumbre de Alba (1.074) como testigo en la grisura del macizo de Okoro. La cumbre es para niños: un promontorio de areniscas rosadas con excelente panorámica. Pero, nada más llegar a la cima, entró la nube y hubo que esperar, con caldo, almendras y bananas, para hacer una fotografía con vistas. La fotografía es de Pilar y ella la tituló con muy buen criterio "Bajando de Alba Aitz".

Añado: almorzamos al socaire y en el regreso recogimos unos hongos, pero no diré dónde.