martes, marzo 13, 2007

Cimas y simas (lecturas)


Algunas cimas son de conocimiento (aprender a preparar una buena paella, o saber colgar los calcetines mojados para que se sequen). Otras son de comportamiento (no frotar el antiadherente de las sartenes con estropajos erosivos, no herir al prójimo con los paraguas abiertos los días de lluvia…). Últimamente he tocado algunas cimas de la literatura estadounidense contemporánea, y también algunas simas. Me explico, algunos narradores me elevan, y luego, tras la lectura, tengo que bajar, regresar (por ejemplo, para recoger los calcetines ya secos). Ya he dicho en muchos casos que me gusta subir, no bajar, y éstos son mis "autores montañeros". Los otros, los de las simas, me hacen bajar a sus infiernos. Después, cuando los dejo, tengo que subir a la realidad. Me cuesta mucho leer a estos tipos y luego iniciar la ascensión de noche, hasta alcanzar la meseta del colchón y conciliar el sueño tumbado en la cama, en el calor de este verano austral.
Además, alguna noche oigo el pitido de un mosquito rondándome la oreja. Hay plaga de mosquitos en Montevideo. Malditos.

Conocimiento: recomiendo a Moody, Franzen, Canin y Chabon.
Comportamiento: dormir en calzoncillos y dejar la ventana abierta, pero jugar adecuadamente con la persiana y las cortinas para que los mosquitos no disfruten de mi sangre.

P.D.: Cima, cima; una imagen del Aconcagua en mi memoria.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Guarda con el dengue, que anda bravo.

A ver si entiendo... Cima "musical": Scissor Sisters
Sima "musical": ¿Nacho Vegas?

eresfea dijo...

Vas bien, pequeño Dogbert, vas bien...

Beni dijo...

Acostumbro a decantarme por las simas literarias (Chuck Palahniuk, Beigbeder) y cinematográficas (David Lynch, David Fincher). ¿Qué diría un psícólogo de todo esto? Nada bueno, nada bueno.

eresfea dijo...

Beni, a ti te gusta terminar subiendo, ¿llegas al colchón? Je, je.
Palahniuk (para mí viene perdiendo gas desde hace tiempo..., sólo luce en la distancia corta) o Beigbeder (¡afrancesado!) son hermanitas de la caridad si se comparan con otros autores que no citaré.

Beni dijo...

Cita, cita sin miedo!