lunes, abril 19, 2010

Loapuntoenlagenda

Se anota algo en la agenda (electrónica o de las otras) para olvidarlo al momento (quizá en un tú a tú frente al “agendado”) sin reparos, sin preocupaciones, sin tapujos... Es como las pipas, o el rascar, o el bostezar, o tatuarse, o pedir cementerios nucleares para el pueblo: todo es empezar. Empezar a anotar y a olvidar.
Recuerda, al menos, que anotas ahí las cosas que la memoria no guardará.

P.D.: ¿Has anotado alguna vez el teléfono de tu madre?

6 comentarios:

J. dijo...

Nunca he rellenado una agenda ni he conseguido hacerme un horario.

(Y no me gusta ver anotar)

Sergio dijo...

A mí me sucede lo contrario, en cuanto apunto algo no me hace falta volverlo a ver, me acuerdo perfectamente; lo cual me hace pensar seriamente sobre la necesidad de haberlo hecho.
¿Me atreveré a no hacerlo la próxima vez?
Mmm,... quizá algún día.

eresfea dijo...

J., ¡revolucionario!
Sergio, reformulando a Aristóteles: "Conocer es recordar".

iK dijo...

Yo tengo una agenda de imposibles, tengo el blog, tengo a mi novia, que tiene un disco duro brutal... El caso es tener "ilusión por".

mòmo dijo...

Estoy de acuerdo con Sergio. Antes no anotaba y lo olvidaba todo; ahora lo apunto en la agenda y ya no necesito mirar la agenda para recordarlo. ¡Qué absurdo y simpático!

Merelo dijo...

Sí, lo he anotado. Es que se ha mudado 4 veces en los últimos 5 años y cambiado de celular unas 3.
Además, la agenda del celular comienza a afectar la menoria de las personas. Antes podía recordar el teléfono de todos mis amigos. Ahora...