jueves, marzo 06, 2008

¡Adán y Eva no eran vascos!

Cristina y yo siempre nos divertíamos con chistes racistas en blanco y negro que escandalizaban a los hipócritas.
(Nuestra discusión más boba y más larga trató de responder a la pregunta: ¿son las cebras blancas con rayas negras o negras con rayas blancas? Creo que yo defendí durante meses que eran negras con rayas (anchas) blancas con el último argumento de que la piel terminaba en negro: en el morro y en el culo. ¿O fue Cristina quien defendía esa tesis?)
Y estaba argumentando a mi amiga Cristina que Adán y Eva eran blancos y vascos (los vascos vascos no lo dudan), cuando ella me preguntó:
-Y entonces ¿por qué hay negros?
[Ella había dejado atrás a los vascos, se refería a las personas]
-Ups.
Cristina, además, era, es negra.
Dudé un momento, todos los chistes de negros que se me ocurrían no encajaban para encontrar una salida…
-Adán y Eva eran mestizos –me remató Cristina-. Así se explica que Abel fuera rubio de ojos azules y Caín moreno. Y que haya tantas razas.
-Pero las cebras…
Nos reímos.
(No volví a mencionar a los vascos. Eran el punto débil de mi argumentación).

5 comentarios:

Milia dijo...

Buen punto.

Al parecer los negros siempre salen perdiendo. Hasta en las peliculas de negros (que a veces ellos mismos dirigen) se nota de manera no tan sutil cierto tipo de auto-discriminacion.

Pero la discusion de las cebras es casi como el vaso medio lleno o medio vacio.

PD: comentario de una no tan blanca.

Cecilia I.R. dijo...

Creo que hay estudios y todo sobre las cebras, se dice que son negras con rayas blancas. Yo opino eso al menos. Quizás porque no soy tan blanca.

Ander Izagirre dijo...

¿Y Maradona? ¿Un negro con rayas blancas?

mi-tacua-uy dijo...

¡Buen recuerdo!

eresfea dijo...

Un año después, Cristina me regaló un peluche de una cebra. Todavía hoy, cuando lo miro, me río para mis adentros.
¡Saludos cordiales, Cecilia y Milia!