lunes, julio 16, 2012

Marboré, Pico Oriental de la Cascada, Torre de Marboré: a veces lo difícil es bajar

¡Esto es... ! El circo de Ordesa visto desde el barranco de Góriz.
Asun, Ángel, Imanol C. y yo salimos de Góriz el 2 de julio a las ocho menos cuarto. Veinte minutos después ya se escucha en el barranco: "¡Esto es inhumano!". Y resuena un eco de justa indignación, de hartazgo, de sufrimiento... Pero quizá el juicio no es exacto, quizá "esto" es maravilloso.
Subimos por la vía normal de ascensión a Monte Perdido, pero, antes de llegar al ibón Helado, tomamos la cómoda Faja Roja y nos plantamos a esa tierra de nadie entre el Cilindro y el Marboré. Me he explicado muy mal: no hay tierra y sí mucha vocación de propiedad en esos parajes calizos: hitos por todas partes. Miras hacia la derecha e hitos hasta donde te alcanza la posibilidad de distinguir un montón encumbrado de piedras, miras hacia la derecha y lo mismo. Es más una cuestión de agudeza visual que de marcas para la orientación del montañero. Alguien ha hablado ya de hiperhitización. Es justo, y una puñeta cuando te encuentras con el paisaje amojonado sin criterio, o con el criterio de que todos los caminos llevan a Roma, y Roma es lo que vaya usted a saber qué.
A minutos de Marboré. Al fondo, El Cilindro.
Ascendemos al collado entre "Marborés" y llegamos a Marboré (3.248). Almuerzo feliz bajo el sol con blanco gewürztraminer, con jamón, con unas vistas inolvidables... De lo mejor de los Pirineos. Pero hasta el rabo todo es... ¡hito?
En la cima del Pico Oriental de la Cascada: "Por ahí, por ahí".
Subimos de propina el Pico Oriental de la Cascada (3.161). Y surge un disenso sobre qué hito seguir: ¿cresteamos para seguir con los otros Picos de la Cascada o tomamos una vía menos accidentada? Por la segunda opción, nos plantamos en la loma de subida a la Espalda de Marboré. De nuevo muchos hitos y posibilidades. El destrepe se complica, y damos otra revuelta para enlazar con la ruta hacia la Torre de Marboré. Prueba superada: Cima en la Torre (3.009) entre signos más que evidentes de fatiga. De nuevo hitos, que nos dirigen  hacia una atractiva pala de nieve que nos tira a los neveros que guardan el collado entre Torre y Casco. Ante los intentos infructuosos de bajada, pensamos en la opción de regreso nocturno a Góriz, pero en la última revuelta buscadora hallamos la buena vía (afortunadamente, el tiempo está despejado), cómoda y bien trazada, que zigzaguea para bajar de la Torre. Pasamos bajo el Casco y vemos varias líneas de hitos para salir al Paso de los Sarrios (senda con cadena pasamanos cercana a la brecha de  Rolando). Quienes seguían aquel concurso de TVE llamado Un dos tres me entenderán si escribo que es: un, dos, tres, cuatro... Y que hay que optar a sabiendas de que no existe la posibilidad del premio con ¡un apartamento en TorreviejaAlicante! Tomamos los hitos que siguen la parte más baja de un collado: la prudencia. Y llegamos a unos cien metros de desnivel por debajo del paso de los Sarrios. Como premio para encaminarnos, definitivamente a la Brecha: neveros de pisada penosa y la puntilla de grava fina que obliga a las posturas del oso al trote. Salvamos la Brecha a las nueve menos cuarto del atardecer. Imanol C. y yo bajamos a trote cuto, para intentar asegurar algo (¿una sopa?) en el refugio de Sarradets, donde se cena a las siete. Llegamos a las nueve y se portan muy bien con nosotros.
-¿Qué ha pasado?
-Que nos hemos equivocado, pero no una vez, ni dos... Y cada revuelta fue más de una hora.
En torno a la mesa hay abrazos y flota la certeza de que hemos completado una jornada inolvidable. Nos dan de cenar. A medida que vienen los platos (sopa, ensalada de lentejas, arroz con mojo de cordero, bizcocho de chocolate) se nos empieza a olvidar la sencilla alegría de estar ilesos y a salvo. El estómago y el jijijí se impone. Y nos vamos a la litera a dormir con la certeza de que, en el peor de los casos, el 25% de nosotros dormirá como un Angelito.
"Catorce horas, catorce horas", murmura Asun.

Moralejas.
1. Haced el camino a la inversa. Desde Sarradets, subid Casco, Torre, Espalda y Marboré para llegar a Góriz. En ese sentido la orientación correcta interhitos es muuuucho más fácil.
2. El hombre no está diseñado para caminar como el oso al trote, aunque lo haga a cámara lenta.
3. Con poco azúcar en la sangre no se recuentan bien las horas.

4 comentarios:

Sergio dijo...

Fascinante, emocionante, épico.

Pd:El camino a la inversa es primero cenar.

El otro yo dijo...

Hola Josean:

Es un gusto saludarte luego de tanto tiempo, a pesar de que no es tan agradable lo que me gustaría que supieras con respecto a la um.

Te dejo los vínculos para que te enteres:

http://www.elobservador.com.uy/thelastchans/post/192/la-um-que-yo-conoci/

http://www.elobservador.com.uy/noticia/228286/mercedes-rovira-hablo-tras-la-renuncia-/

Te mando un abrazo.
Mariana

eresfea dijo...

¡Mariana, un abrazo enorme!
Leo...

Iñaki Munain Ibáñez dijo...

Liberar toda esa tensión da un placer... y encima con cenita caliente. Grande.