sábado, septiembre 22, 2012

Balaitús (3.146)

Descenso por la Gran Diagonal, Javier ante Arriel y Midi Ossau.
El 14 de septiembre Javier y yo subimos al refugio de Respumoso, el 15 salimos a las 7,22 h hacia la cima de Balaitús. Ya había clareado y un rosario de montañeros ascendía por el barranco de Respumoso. Pero todos se detuvieron en la Vuelta Barrada, antes de girar a la izquierda en el paso de la brecha Latour, donde los neveros perpetuos de la cara Sur de Balaitús están a punto de perder el adjetivo. Ellos iban a escalar por la Crestas del Diablo. Nosotros enfilamos hacia la brecha.

Uno de los dos saltos (con cuerda) en la chimenea de la brecha Latour, lo exigente viene después. Fotografía de Javier.
La vía normal que accede a la brecha Latour asciende por pedrera y la chimenea está lavada por la erosión. Optamos por meternos en la acanaladura (dejamos las clavijas a la derecha) y llegar hasta la roca "equilibrista" del collado. Después, dos pasos expuestos sin cuerda, pie aquí, pie ahí (aunque hay dónde asegurar un cordino...), y ya estaba todo el trabajo tenso resuelto. Hubo un recuerdo entonces para Patxi y su explicación de la noción de límite en este escenario; y para los esfuerzos de Asun; y para Lucía, la primera. Un último empujón y el premio de la cima con hielo troceado en tres horas y veinte minutos.
En el vértice geodésico de Balaitús. Fotografía de Javier.
"Embudo" inicial del descenso de la Gran Diagonal. Ojo a la caída de piedras... Fotografía de Javier.
Los montañeros subían por el lado de la Gran Diagonal, nuestra bajada ("Gran", un adjetivo preciso en este caso). Nos cruzamos con bastantes montañeros, dejamos atrás el abrigo André Michaud, el ibón Helado (sin hielo y turbio ese sábado), el ibón Arriel Superior y nos detuvimos en la cabecera del Arriel Inferior para cargar agua en el manantial y almorzar dos bocadillo de jamón serrano. Aún nos quedaban casi 800 metros de desnivel, los más pesados fueron los del barranco del Arriel, por la solana. Luego, cuando enlazamos con la GR11 cerca de Llano Cheto, avanzamos apurando las sombras de las hayas.
En La Sarra, a las 15,35 h: agua, pincho de tortilla, café, satisfacción y un recuerdo para Álvaro, que un par de semanas antes coronó Balaitús con un sube y baja desde La Sarra por la Gran Diagonal.

1 comentario:

Iñaki Munain dijo...

Tengo la fortuna de haber ascendido al Balaitous, aunque hace demasiado tiempo. Fue fantástico. Las Néous.
Zorionak pareja.
Iñaki.