
"Alcanzándome un papel impreso en papel crema, Don Pérez me condujo a mi platea. Fila nueve, ligeramente hacia la derecha: el perfecto equilibrio acústico". (Así arranca "Las ménades").
Releo a Cortázar y escucho la voz de Cortázar que me regaló Mariana.
Según mi anotación de la primera página, compré sus obras completas el 24 de agosto de 1990 en la librería Lagun de la plaza de la Constitución, en San Sebastián (en esa librería que salpicaban con pintura y trataban de quemar una y otra vez).
Escucho la grabación de Cortázar desde la memoria de mi ordenador.
Todo esto debería ser un cuento complejo. Añadiría: la mirada de ojos separados de Julio Cortázar, con espacio para tres cejas en ese rostro atemporal; las flores moradas del jacarandá que Marie T. ha hecho florecer; Jorge del Río con barba; y el paisaje del hayedo otoñal de ayer.













